La organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional hizo un llamado al pueblo panameño para que se solidarice con cientos de familias indígenas ngäbes del distrito de Changuinola, cuyas vidas y sustento peligran por el cierre de las compuertas de la hidroeléctrica Chan-75, que construyó la empresa AES Panamá en Bocas del Toro, la cual inundará sus tierras y sus casas dentro de poco.

Amnistía Internacional está pidiendo que escriban al ministro de Relaciones Exteriores, Juan Carlos Varela, y a la ministra de Gobierno, Roxana Méndez, para expresar su preocupación por las vidas de estas familias y para que detengan el cierre de las compuertas hasta tanto terminen las negociaciones con AES Panamá y estas familias sean reubicadas.

Agrega que las autoridades locales han estado negociando con cientos de familias de Guayabal, Valle Rey y Charco La Pava, pero aún faltan muchas más.