Las aguas negras provenientes de Costa Rica, en el sector fronterizo de Paso Canoas, están afectando la salud y contaminando el río Chiriquí, afirmó el representante del corregimiento de Puerto Armuelles, Arexio Santos.

Santos agregó que en varias ocasiones, tanto turistas como nacionales, se han quejado por los fuertes olores que emanan las aguas negras en la frontera, que llegan a Chiriquí y caen al río que lleva el mismo nombre, por lo que en reiteradas ocasiones se les ha pedido a las autoridades que solucionen el problema.

Señaló que ante esta situación, el Consejo Municipal de Barú se reunió el pasado jueves con las autoridades de Ciudad Nelly, de Costa Rica, para tratar el tema, además de la proliferación de indocumentados y la inseguridad que existe en Paso Canoas.

El representante de corregimiento expresó que se van a reunir por segunda ocasión con las autoridades ticas para hacer una inspección en toda la zona fronteriza y así conocer con mayor detalle el problema de las aguas negras.

Se pretende, dijo, levantar un informe y tratar el tema con mayor rigurosidad, pues se está afectando a los panameños, ya que está contaminando el río Chiriquí.

“Nosotros ya le manifestamos a las autoridades costarricenses que Panamá construyó hace más de cuatro años una planta procesadora de aguas servidas en Cuervito para evitar que las aguas negras recorran las calles y afecten a nacionales y extranjeros, pero ahora le corresponde a Costa Rica hacer lo mismo”, destacó.

Las aguas negras corren por todas las calles, llegan hasta las vías panameñas y la gente que pasa a diario tiene que pisarlas y olerlas, lo cual podría traer un serio problema de salud, manifestó una residente del lugar.

Santos espera que con las nuevas autoridades ticas se pueda llegar a un acuerdo y completar los trabajos para subsanar esta situación. Se trató de hablar con las autoridades de salud ticas, pero no fue posible.