Para esta época, los turistas que visitan las playas del Pacífico encuentran improvisados negocios que venden aguacate, una fruta que los residentes del área logran vender y obtener de esta manera parte de su sustento diario durante los meses de mayo y junio.

La mayor parte de quienes se dedican a esta labor colocan sus ventas debajo de la copa de los árboles y hasta allí llegan los futuros compradores.

Ellos ofrecen variedades como el mantequilla, que es el más solicitado, aunque también venden los llamados aguacates de leche y de agua. Dependiendo del tamaño, los aguacates alcanzan precios que van desde 25 hasta 50 centavos.