La ministra de Gobierno, Roxana Méndez, aceptó reunirse con el vicario de Darién, Pedro Hernández Cantarero, para tratar de encontrar una alternativa a los inminentes desalojos de familias latinas que están dentro de los linderos de la comarca Emberá Wounnan.
No obstante, la titular de Gobierno dejó claro que los desalojos se cumplirán como se programaron.
El lunes 25, el prelado planteó la necesidad de que las autoridades suspendan los desalojos para evitar posibles actos de violencia que podrían lamentarse, toda vez que muchas familias se resisten a dejar las tierras que han trabajado por años.
La decisión de la ministra Méndez se adoptó para resolver, de una vez por todas, los continuos conflictos que se derivan por las invasiones de colonos a tierras de la comarca indígena, la cual fue creada mediante la Ley 22 de 8 de noviembre de 1983.
Para ello, se programaron tres desalojos. El primero, el 30 de marzo, para sacar a quienes tenían hasta 5 años de haber ingresado a la comarca; el 30 de abril, los que tienen entre 10 y 20 años, y el 30 de mayo, los que comprueben que entraron entre 20 o más años.
