Marcela dice que nunca quiso quedar embarazada. Que todo fue una mala jugada del destino y que por eso prefirió interrumpir el embarazo antes de que se le convirtiera “en un gran problema”.

Al igual que ella, unas 313 mujeres han acudido durante los primeros cuatro meses del año al hospital Manuel Amador Guerrero, de la ciudad de Colón, para recibir atención médica por problemas relacionados con el aborto.

El año pasado durante el mismo período se atendieron por esta causa 150 mujeres.

Lo curioso de las mujeres que abortan, comenta Vilma Laguna, enfermera jefa de la sala de puerperio de este nosocomio, es que sus edades van desde los 20 a los 40 años, “cuando se supone que deben tener idea del uso de los métodos anticonceptivos, de planificación familiar y de las implicaciones que tienen las relaciones sexuales ”.

Laguna reveló que hay mujeres que se practican el aborto en casa y pasan varios días para acudir al médico por las dolencias que presentan. Muchas, agregó, quedan infectadas, lo que ya ha dejado como saldo una muerte, según revelan las estadísticas del hospital.

En la provincia de Colón, explicó, el 40% de los casos son abortos provocados, mientras que otros son espontáneos por algún problema que se le presenta a la mujer durante su período de gestación.

Vanessa Mojica, médico general de la sala de partos del hospital Manuel Amador Guerrero, precisó que han detectado que las mujeres para abortar utilizan métodos como las píldoras para aborto misoprostol (Cytotec), sondas, permanganato de potasio y antes la oxitocina. La doctora recomendó que una vez la mujer tenga dolor y sangrado acuda a la instalación de salud más cercana, pues se puede tratar de un aborto espontáneo. También debe evitar los abortos provocados, ya que pueden causarle la muerte.