El hombre se sirve de cualquier material para hacer arte; tal es el caso de los habitantes del condado autónomo Youyang Tu y Miao, en Chongqing, en el suroeste de China, quienes recolectan los restos de la planta arrocera para transformarlos en esculturas.

Las obras se exhiben como trofeos en el denominado Festival de Arte de la Paja, con formas y características muy diversas. Algunas esculturas emulan a personas haciendo actividades cotidianas en la región rural, y otras también representan a la fauna.

El festival se celebró esta semana en el área escénica de Taohuayuan y atrajo a gran cantidad de turistas y lugareños, que aprovechaban para retratarse al lado de las singulares obras.

Este tipo de expresión artística es común en la zona, dedicada a la agricultura del arroz. Después de terminada la cosecha del grano, se usan los restos de paja para “construir las formas”. La actividad cultural se convierte en el vehículo de los campesinos para el desarrollo del arte. Festivales del mismo corte se celebran en Japón, con la diferencia de que las esculturas alcanzaban tamaños gigantescos.

Con datos obtenidos de servicios internacionales.