El Carnaval se convierte por estos días en una expresión más de la alegría popular de un país.

La celebración se amolda a las costumbres de cada región.

En América Latina, uno de los más representativos es el celebrado en Oruro, Bolivia, por sus bailes en honor a la Virgen del Socavón, festejo que incluso ha sido reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad desde 2011.

Aunque también son llamativos los eventos de Santa Cruz y Cochabamba.

En Brasil, la fiesta se concentra en Río de Janeiro, con el despliegue de un sinnúmero de bailarines enfundados en disfraces multicolores cuyas danzas ejecutan en el denominado Sambódromo. Esta festividad, que atrae a 900 mil turistas, celebra en esta ocasión sus 450 años de instauración.

Sin embargo, en el viejo continente el festín se concentra en Venecia, ciudad que con su canal acuático ofrece sus paseos en góndola y sus coquetas máscaras de perfecta belleza.

En Venecia, el Carnaval corre bajo el título de “La más deliciosa fiesta del mundo”.

A pesar de las variaciones del Carnaval en el globo, para todos llega a su fin en la misma fecha. Por ello, en dos días, se guarda la euforia y las energías se recargan hasta un próximo año.