La selección de Panamá contará con un factor extra de su lado para enfrentar este jueves a Túnez en su despedida del Mundial.
El apoyo de miles de aficionados rusos.
Y es que el onceno nacional jugará su último partido en la sede de su base, en Saransk.
El Mordovia Arena, con capacidad para 44 mil aficionados, albergará este jueves su último partido del Mundial cuando panameños y tunecinos se enfrenten por el honor.
Desde su llegada a Saransk el pasado 7 de junio, los aficionados locales se han volcado en apoyo a la selección de Panamá.
Primero fue una firma de autógrafos en la cancha de entrenamiento del Centro Olímpico en la que niños y grandes llegaron en masas para compartir con los jugadores panameños.
Después fue otra celebración en la inauguración del Fan Fest en el centro de Saransk con cientos de fanáticos queriendo tener su recuerdo de los jugadores.
“Para nosotros es un privilegio estar aquí”, dijo Luis Ovalle.
“Nos sentimos como en casa, la gente es muy amable y solo espero que nos sigan apoyando”, agregó Ovalle cuando fue consultado en los primeros días sobre la experiencia con la gente de Saransk.
El Panamá – Túnez será el cuarto y último encuentro que se jugará en Saransk.
La sede más pequeña del Mundial con sus 300 mil habitantes ya fue sede del Perú ante Dinamarca, el Japón ante Colombia y el Portugal contra Irán.
