Panamá tiene ante sí una oportunidad para replantear la forma en que administra, conecta y desarrolla sus puertos, en momentos en que el Estado define el futuro de las terminales de Balboa y Cristóbal.

Alberto Alemán Zubieta, asesor presidencial y coordinador del proceso de transición de ambos puertos, sostuvo este martes 15 de septiembre, durante el foro Marítimo, Logístico y Portuario organizado por La Prensa, que el país debe pasar de observar cada terminal de manera independiente a manejar el sistema portuario bajo una visión integrada.

“Para mí, no existe tal cosa como que hay diferentes terminales portuarios. Panamá es un puerto que tiene terminales en dos océanos, y es una posición que nadie en el mundo tiene”, resaltó.

Actualmente, Balboa y Cristóbal se encuentran bajo concesiones transitorias por hasta 18 meses: APMT Panamá opera Balboa y TIL Panamá está a cargo de Cristóbal, mientras se avanza hacia un esquema permanente que deberá ser licitado.

El proceso se puso en marcha después del fallo de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional el contrato que mantenía Panama Ports Company para ambas terminales.

Durante el Foro Marítimo, Logístico y Portuario 2026, Alemán Zubieta no adelantó cuál será el modelo definitivo para Balboa y Cristóbal, pero dejó claro que la discusión no debe limitarse a escoger operadores.

A su juicio, el país tiene que revisar la gobernanza de todo el sistema, las inversiones necesarias, la conectividad terrestre y ferroviaria y la manera en que las terminales interactúan entre sí. “Panamá es un puerto que tiene terminales en diferentes océanos”, insistió varias veces ante una audiencia de expertos portuarios, logísticos, empresas del sector marítimo y empresarios del área.

¿Qué hará Panamá con Balboa y Cristóbal? Alemán Zubieta propone integrar todo el sistema portuario
Alberto Alemán Zubieta planteó que Panamá debe aprovechar “el pleno control de su posición geográfica” para fortalecer su plataforma logística. LP/Elysée Fernández

Para Alemán Zubieta, el escenario actual representa un cambio estructural porque el país tiene nuevamente capacidad para decidir sobre activos estratégicos de su plataforma logística. “El 31 de diciembre del 99, nosotros no recibimos un Canal. Nosotros recibimos por primera vez el pleno control de nuestra posición geográfica”, dijo al recordar el proceso que siguió Panamá con la reversión del Canal. Ahora, añadió, el reto es utilizar esa posición para generar mayor valor y competitividad.

El asesor presidencial también puso el foco en la Estrategia Marítima Nacional, pero advirtió que esta no puede convertirse en un documento estático. “Las estrategias no son estáticas”, afirmó, al señalar que deben adaptarse a los movimientos de competidores y a los cambios de la industria.

“La estrategia es una base de qué queremos hacer. Pero lo que tenemos que hacer es cómo implementamos las cosas”, expresó. Según Alemán Zubieta, la prioridad debe ser eliminar burocracia, mejorar las conexiones entre terminales y conseguir que el sistema funcione de manera más eficiente.

Alemán Zubieta destacó que, si Panamá suma la actividad de todas sus terminales como un solo sistema, mueve alrededor de 10 millones de contenedores, un volumen que, según su comparación presentada durante el foro, colocaría al conjunto portuario panameño entre los de mayor movimiento internacional.

Sin embargo, advirtió que el volumen por sí solo no garantiza competitividad. “No te puedes dormir”, señaló al advertir que persisten deficiencias y que la industria naviera se encuentra cada vez más concentrada.

Menos burocracia y más integración

Desde el sector empresarial, el presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), Alberto López Tom, coincidió en que el reto trasciende la construcción de infraestructura o la incorporación de tecnología.

Su diagnóstico fue directo: “Panamá no es una ciudad portuaria. Panamá es una ciudad con puertos”. Para cambiar esa realidad, planteó que las terminales deben integrarse con las ciudades, las carreteras, el ferrocarril, las zonas logísticas y las áreas productivas del país.

¿Qué hará Panamá con Balboa y Cristóbal? Alemán Zubieta propone integrar todo el sistema portuario
Alberto López Tom planteó el reto de integrar los puertos con las ciudades, la infraestructura y el desarrollo nacional. LP/Elysée Fernández

López Tom señaló como ejemplo los problemas de acceso y tráfico que persisten alrededor de las terminales en Colón y Balboa, y cuestionó que durante años se hayan desarrollado proyectos sin prever adecuadamente la infraestructura necesaria a su alrededor.

Ahora mismo tenemos infraestructura segregada o aislada”, sostuvo. Esa falta de integración, agregó, genera costos sociales y limita la posibilidad de sacar carga de los puertos, agregarle valor en zonas logísticas y devolverla rápidamente a la cadena internacional.

El presidente de Apede también pidió cambios en la institucionalidad marítima. “El sector público necesita urgentemente esquema de gobierno corporativo”, afirmó al comparar la continuidad técnica y administrativa del Canal de Panamá con otras instituciones públicas, donde los cambios de gobierno pueden provocar sustituciones frecuentes de personal y alterar la planificación.

También cuestionó la cantidad de trámites que un inversionista debe realizar ante distintas entidades para desarrollar una misma actividad logística.

Para López Tom, el siguiente paso debe ser conectar la actividad del eje canalero con el resto del territorio.

Tenemos que conectar el país, tenemos que desarrollar Panamá como una plataforma logística regional y dejar de pensar que somos simplemente un hub logístico de transbordo de carga”, insistió.

López Tom cuestionó que para desarrollar una misma actividad logística los inversionistas tengan que pasar por múltiples entidades y procesos separados.

“Tenemos demasiados organismos anuentes involucrados en todos los procesos marítimos y logísticos que no nos permiten desarrollarlos”.

Puso como ejemplo el caso del bunkering: una empresa puede necesitar trámites ante la Autoridad Marítima de Panamá y posteriormente acudir a la Secretaría Nacional de Energía para una autorización relacionada con el mismo servicio.

“No se trata de excluir a una institución, simplemente hay que unificarlas, hay que crear canales de comunicación de una institución con otra”.

Desarrollo occidental portuario

El desarrollo de una nueva plataforma portuaria en David, Chiriquí, busca convertirse en un punto de conexión para la agroindustria, el turismo y la logística del occidente panameño. Ismael González, director de Puerto Barú en David, señaló que el proyecto privado pretende integrar una región que, pese a su potencial productivo, aún enfrenta limitaciones de conectividad.

El principal reto que tenemos hoy en día es cómo integrar, cómo implementar más panameños dentro de este crecimiento regional”, afirmó González durante el Foro Marítimo, Logístico y Portuario 2026, al destacar la necesidad de ampliar los beneficios de la actividad logística hacia otras provincias del país.

El ejecutivo explicó que mientras la región interoceánica concentra una parte importante de la actividad económica nacional, el occidente mantiene oportunidades sin desarrollar por falta de infraestructura que permita conectar sus sectores productivos. “Chiriquí, Bocas, la comarca y parte de Veraguas están aisladas. No existe una plataforma que pueda lograr llevar todos los activos, la agroindustria, el turismo y la logística a otro nivel”, indicó.

¿Qué hará Panamá con Balboa y Cristóbal? Alemán Zubieta propone integrar todo el sistema portuario
Ismael González destacó que Puerto Barú busca integrar la agroindustria, el turismo y la logística en el occidente del país. LP/Elysée Fernández

González destacó que Puerto Barú, una inversión privada de capital estadounidense que lleva varios años en proceso de desarrollo, busca convertirse en un catalizador para la región. “Puerto Barú viene a jugar un papel súper importante en la transformación y viene a ser un catalizador de las oportunidades ya existentes en el occidente”, expresó.

El proyecto, ubicado en Chiriquí, plantea aprovechar la ubicación estratégica de la zona para impulsar exportaciones, atraer actividad turística y fortalecer la cadena logística. “El puerto, más que una plataforma logística, lo que hace es integrar una región que tiene un gran potencial en tres pilares fundamentales: la agroindustria, el turismo y la logística”, sostuvo González.

Sobre el impacto laboral, González señaló que durante la etapa de construcción del proyecto se estima la generación de empleos directos. “En los dos años de construcción equivale a más o menos 1,200 empleos directos”, indicó durante la ronda de preguntas del foro.

También destacó el potencial turístico de la región, particularmente para recibir visitantes que buscan conocer destinos del occidente del país. “Lo que le falta es la plataforma para poder llegar y que los turistas de otras partes del mundo puedan aprovechar los activos de la región”, comentó.