A pesar del desarrollo que ha registrado Amador en los últimos años, todavía quedan áreas sin desarrollar que actualmente presentan un avanzado deterioro. Al inicio del polo turístico se observan edificaciones que por años no han recibido mantenimiento, así como áreas verdes que han crecido sin control.
Uno de los puntos de Amador que se encuentra en estas condiciones se ubica frente al Panama Convention Center, complejo que se ha convertido en el principal receptor de los congresos y convenciones realizados en los últimos años, una actividad a la que Panamá apuesta para impulsar la llegada de visitantes al país.
Para mejorar la imagen de la zona y crear nuevas áreas de desarrollo, la Unidad Administrativa de Bienes Revertidos (UABR) avanza en un plan para desarrollar al menos cinco parcelas ubicadas frente al centro de convenciones, una de las cuales ya se encuentra en proceso de intervención.
Jorge Antonio Díaz Guerra, secretario ejecutivo de la UABR, explicó que las parcelas 10 y 11, ubicadas frente a la entrada del Panama Convention Center, serán las primeras en ser intervenidas, un proyecto que será ejecutado por el Biomuseo. Indicó que el objetivo es crear un parque público, así como rehabilitar los senderos y las estructuras existentes, con el fin de que la población cuente con un nuevo espacio dentro de Amador.

Díaz señaló que la meta es tener habilitada una parte del proyecto para el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, que realizará el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) a finales de este mes y que reunirá a mandatarios y empresarios de la región. El foro de la CAF se desarrollará del 27 al 30 de enero y se espera la participación del mandatario brasileño, Lula da Silva, durante la inauguración.
“Estas parcelas tienen acceso a la entrada del Canal de Panamá y al centro de convenciones, por lo que se realizará el mantenimiento de las áreas verdes y la rehabilitación de las estructuras existentes, bajo el concepto que desarrollará el Biomuseo”, comentó el secretario de la UABR.

En esa misma zona, específicamente en la parcela 13, la UABR coordina con el Ministerio de Cultura la construcción de un anfiteatro con capacidad para recibir a 1,500 personas, lo que permitiría ampliar la oferta de espacios en Amador destinados a la realización de eventos culturales y artísticos, donde ya destacan el antiguo Figali y el propio Panama Convention Center.
Díaz indicó que el proyecto ya cuenta con cartas de intención para su desarrollo, por lo que se espera que sea adjudicado durante este año. Aunque aún no se ha tomado una decisión final, existe otro proyecto en etapa conceptual que podría desarrollarse en la franja de terreno ubicada junto al Panama Convention Center.

Se trata de la construcción de un templo que albergaría a los patronos o santos latinoamericanos. El objetivo del proyecto, explicó el secretario de la UABR, es impulsar el turismo religioso, tomando en cuenta la afluencia de visitantes generada por los eventos internacionales programados en los próximos años, así como el movimiento de pasajeros de cruceros que desembarcan en la terminal ubicada en isla Perico.
“Este tema fue llevado a comisión y presentado por los arquitectos. Todavía no está definido en su totalidad, pero ha sido bien recibido, ya que lo que se busca es aprovechar el flujo de visitantes para desarrollar el turismo religioso”, explicó el funcionario.
Otro proyecto que se encuentra en etapa de planificación, aunque ya cuenta con carta de interés para su desarrollo, es la construcción de un hotel en las inmediaciones del Panama Convention Center. Díaz indicó que aún faltan detalles por definir, pero precisó que el objetivo es ampliar las opciones de hospedaje cercanas al antiguo Figali y al nuevo centro de convenciones.
Destacó que en las islas de Amador y a lo largo de la Calzada el espacio disponible para nuevos desarrollos es limitado, por lo que la UABR está enfocada en proyectos ubicados en la parte inicial de la zona, con el fin de mejorar las facilidades para los visitantes. Entre estas iniciativas figura la construcción de un edificio de tres niveles para estacionamientos en un terreno colindante al antiguo Figali.
Además de utilizarse durante los eventos que se desarrollen en el Centro de Convenciones Amador (antiguo Figali), la plaza de estacionamientos será de acceso público, con el objetivo de aumentar la disponibilidad de espacios para vehículos y facilitar la movilidad hacia la Calzada de Amador, donde la capacidad es limitada.
Este proyecto forma parte de una concesión por 20 años que se encuentra en proceso de licitación por parte de la UABR e incluye la rehabilitación del antiguo Figali, la construcción de un anfiteatro techado en la plaza lateral del edificio principal, así como la recuperación de ocho edificaciones ubicadas en la parte posterior de la estructura, donde se contempla el desarrollo de áreas comerciales y restaurantes.
La concesión también contempla la implementación de un servicio de transporte que partiría desde el antiguo Figali hacia la Calzada de Amador, con una ruta que conectaría con el Casco Antiguo.
El secretario ejecutivo de la UABR explicó que este servicio de transporte deberá ser desarrollado por el concesionario, con el objetivo de mejorar la movilidad desde y hacia la Calzada de Amador, incluyendo el Casco Viejo, y establecer un circuito turístico.
Dentro de los terrenos que la UABR sacará a subasta en las próximas semanas se encuentran dos parcelas ubicadas entre el antiguo Figali y el Panama Convention Center. La primera tiene una superficie de 1,931 metros cuadrados y un precio inicial de $2.7 millones. En esa misma zona también saldrá a subasta un lote de 12,341 metros cuadrados, con un precio de referencia de $16.6 millones. Ambos terrenos cuentan con una zonificación de Turismo Urbano de Alta Intensidad (TU3) y Mixto Comercial de Alta Intensidad (MCU3).
En la normativa urbanística panameña, la zonificación Turismo Urbano de Alta Intensidad (TU3) y Mixto Comercial de Alta Intensidad (MCU3) define áreas destinadas a desarrollos de gran escala y alto impacto económico. La categoría TU3 permite la construcción de hoteles, centros de convenciones, comercios, restaurantes, espacios de entretenimiento y otros servicios orientados al turismo, con mayores niveles de densidad y altura, en zonas diseñadas para recibir un elevado flujo de visitantes y actividades.

Por su parte, la zonificación MCU3 autoriza el uso mixto del suelo para actividades comerciales, de servicios, oficinas y proyectos integrados, también bajo criterios de alta intensidad. Esto implica edificaciones de mayor tamaño y concentración de actividades, orientadas a dinamizar la economía urbana. En ambos casos, aunque la zonificación permite desarrollos intensivos, los proyectos deben cumplir con los planes maestros vigentes, las normas de ordenamiento territorial y los estudios de impacto ambiental correspondientes.
Una de las principales limitantes normativas que deben cumplir los proyectos en Amador es la altura, ya que la zona se encuentra dentro del corredor aéreo utilizado por las aeronaves que aterrizan en el aeropuerto de Albrook.
Entre enero y noviembre de 2025, la UABR registró ingresos por $25.6 millones, un aumento de 74% frente a los $7.1 millones recaudados en el mismo período de 2024. La entidad atribuyó este crecimiento a la recuperación de cartera morosa por alquileres del Estado en áreas revertidas y a operaciones de venta de viviendas y lotes, tras la actualización de procedimientos y una gestión de cobro más estricta.

Del total recaudado en 2025, $17.6 millones correspondieron a ventas de activos, ingresos de carácter no recurrente. Aun sin considerar este componente extraordinario, la recaudación corriente también aumentó 21%, al sumar $7.7 millones entre enero y noviembre de 2025, frente a $6.1 millones en igual período de 2024.
La UABR es la entidad encargada de administrar y promover el desarrollo de las tierras y bienes que revirtieron a Panamá tras la retirada del ejército estadounidense del área del Canal de Panamá. Al momento de la reversión, el país recibió aproximadamente 137 mil hectáreas; sin embargo, no todas eran desarrollables.
Del total de tierras con potencial de desarrollo, se han asignado cerca de 10,700 hectáreas, quedando disponibles unas 2,790 hectáreas, distribuidas en usos industrial, mixto, residencial y áreas destinadas a la Autoridad del Canal de Panamá.

