Los delincuentes no siempre necesitan vulnerar un sistema informático para entrar en una organización.

En ocasiones, basta con que una persona abra un correo electrónico, pulse un enlace sospechoso o comparta información privada a través de WhatsApp.

Ese es uno de los principales riesgos que enfrenta Panamá en un entorno de aceleración digital, en el que las amenazas cibernéticas aumentan y la inteligencia artificial añade nuevas capacidades a quienes buscan cometer delitos en línea.

Se han detectado más de 4 mil millones de intentos de ataques de ciberseguridad dirigidos a organizaciones panameñas durante el último año, según cifras divulgadas por el Security Operation Center (SOC) de Tigo Business.

Lo más delicado es que el organismo también reporta una tendencia de crecimiento superior al 50% anual. Aunque no existe una cifra consolidada que permita dimensionar todos los ataques en el país, el aumento de estas amenazas preocupa al sector.

Franklin Rodríguez, ejecutivo de tecnología, consultor de negocios y miembro fundador de la Asociación Panameña de Ciberseguridad (Panacyber), considera que el uso de la inteligencia artificial, la exposición de las organizaciones y la diversificación de los grupos criminales han contribuido a intensificar el problema.

Fraudes por correo y WhatsApp: un clic puede poner en riesgo tu dinero y tus datos
Franklin Rodríguez es ingeniero en informática con mas de 20 años de experiencia en posiciones ejecutivas de administración de tecnología. Foto/Cortesía

“En contraposición con años anteriores, esto ha aumento exponencialmente”, señaló Rodríguez, quien también destacó la necesidad de establecer alianzas que permitan compartir información confiable y transparente sobre los incidentes y las instituciones afectadas.

El factor humano, una de las principales vulnerabilidades

El correo electrónico continúa siendo uno de los principales vectores de ataque.

A través de mensajes que incluyen enlaces fraudulentos, los delincuentes buscan obtener credenciales u otra información sensible que les permita acceder a los sistemas de una organización.

WhatsApp también se ha convertido en un canal relevante para estos intentos de fraude, mediante mensajes que buscan captar datos personales o inducir a los usuarios a realizar acciones que comprometan su seguridad.

Para Rodríguez, el desafío va más allá de incorporar herramientas tecnológicas. La prevención requiere que las personas aprendan a reconocer señales de alerta y actúen con cautela ante situaciones sospechosas. “Más conocimiento es menor posibilidad de tener riesgos cibernéticos”, dijo.

El especialista explicó que la seguridad digital ya no puede separarse con facilidad de la vida cotidiana: los teléfonos personales se conectan a redes de trabajo y los dispositivos se utilizan tanto en el hogar como en las organizaciones. Esa interacción amplía los escenarios de exposición y hace necesario reforzar la educación digital dentro y fuera de las empresas.

Fraudes por correo y WhatsApp: un clic puede poner en riesgo tu dinero y tus datos
La ciberseguridad no puede ser vista solo como un tema técnico, sino como un riesgo estratégico. Pixabay

Como parte de esa estrategia, recomendó evaluar el nivel de alerta de los trabajadores mediante simulaciones de ataques, como campañas ficticias de correos fraudulentos. La cantidad de personas que cae en estas pruebas permite identificar debilidades y orientar las acciones de capacitación.

“Todo empieza y termina hoy día con la persona”, sostuvo Rodríguez, quien plantea colocar el comportamiento humano en el centro de las estrategias de seguridad, seguido por los procesos y, posteriormente, la tecnología.

De acuerdo con cifras del Ministerio Público, las estafas y otros fraudes aumentaron 14% entre enero y agosto de 2026, al pasar de 3,987 a 4,547 noticias criminales: 560 registros adicionales. El principal hallazgo es el fuerte crecimiento de la modificación o manipulación de programas informáticos.

Gobierno bajo presión y banca con controles más estrictos

Rodríguez señaló también que durante el último año observó un incremento de los ataques dirigidos al sector público, incluidos intentos contra la Caja de Seguro Social y otras instituciones estatales. A su juicio, estos episodios refuerzan la necesidad de revisar las medidas de protección y mejorar la información disponible sobre los incidentes.

En contraste, describió al sector bancario como uno de los que presenta menor incidencia de ataques, debido a que opera bajo regulación y mantiene controles estrictos que se revisan de forma continua.

La inteligencia artificial agrega otro elemento de presión. Rodríguez citó comentarios atribuidos al director ejecutivo de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, sobre la capacidad de nuevos modelos de inteligencia artificial para multiplicar las amenazas cibernéticas.

Fraudes por correo y WhatsApp: un clic puede poner en riesgo tu dinero y tus datos
Ciberataques en Panamá: la prevención empieza con el usuario. Foto/Pixabay

Tres recomendaciones para protegerse

Ante la circulación de mensajes fraudulentos, Rodríguez recomendó desconfiar de comunicaciones inesperadas, especialmente cuando provienen de números desconocidos o prometen premios y beneficios extraordinarios a cambio de hacer clic en un enlace.

También aconsejó verificar la fuente antes de compartir información en los grupos familiares de WhatsApp y mantenerse informado sobre las nuevas modalidades de fraude.

La precaución −subrayó− debe ser el primer paso: detenerse antes de abrir un enlace, entregar datos personales o reenviar un mensaje puede evitar que un intento de engaño se convierta en un incidente de seguridad.