El fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipyme), una mayor conexión entre los distintos sectores productivos y decisiones que impulsen la inversión figuran entre los principales retos para dinamizar la economía panameña y generar más oportunidades de empleo en todo el país, señaló este domingo la Federación de Cámaras de Comercio de la República de Panamá (Fedecámaras).
Luego de la realización del primer Congreso Nacional MIPYME 360, celebrado esta semana en Santiago de Veraguas y que reunió a empresarios, gremios, especialistas, organismos multilaterales y autoridades, la organización empresarial considera que el desafío ya no es únicamente reconocer la importancia de las Mipyme, sino crear las condiciones necesarias para que puedan crecer, innovar, vender más, contratar más personal y competir en mercados de mayor escala.
Para ello, Fedecámaras propone ampliar el acceso al financiamiento y a la educación financiera, acercar a las pequeñas empresas a las universidades y centros de innovación, fortalecer su capacidad exportadora y vincularlas con empresas de mayor tamaño.
“El objetivo no puede ser administrar empresas pequeñas. El objetivo es que dejen de ser pequeñas”, plantea el documento.
La apuesta es que las Mipyme se conviertan en un motor aún más fuerte de crecimiento económico, mediante una mayor integración con las cadenas productivas nacionales.
Conectar para multiplicar
Uno de los puntos centrales de la propuesta es fortalecer los encadenamientos productivos entre las grandes empresas y los proveedores nacionales.
La premisa es que cuando una empresa de mayor tamaño compra a productores y proveedores locales, capacita su cadena de suministro e impulsa nuevas oportunidades económicas alrededor de su operación, el impacto de la inversión puede extenderse a más sectores y regiones del país.
Esto, según Fedecámaras, se traduce en más proveedores panameños, mayor actividad económica y nuevas oportunidades fuera de la capital.
En ese sentido, el gremio sostiene que Panamá necesita “conectar mejor su economía”, de manera que las inversiones de gran escala tengan una mayor capacidad de generar beneficios a lo largo de las cadenas de producción, logística, transporte, alimentación, servicios y otras actividades.

La mina también entra en el debate económico
El documento también incorpora al debate el futuro de la mina de Donoso, no solo por el tamaño de la inversión involucrada, sino por su potencial impacto en la generación de empleo y en el desarrollo de una industria alrededor de actividades como transporte, logística, mantenimiento, alimentación, servicios y proveedores nacionales.
Fedecámaras sostiene que el tema debe analizarse desde una perspectiva más amplia, que incluya la inversión, las Mipyme y el desarrollo territorial.
No obstante, advierte que cualquier decisión debe estar sustentada jurídicamente, ser ambientalmente responsable, técnicamente ejecutable, económicamente conveniente y transparente.
“No decidir tiene costos”, señala la posición empresarial, al insistir en que el país requiere decisiones serias, sustentadas y orientadas al interés nacional.
De las propuestas a los resultados
Para el sector empresarial, el Gobierno, la empresa privada, la academia y los organismos financieros tienen responsabilidades distintas, pero deben coincidir en un objetivo común: crear condiciones para producir más, atraer inversiones y generar empleo en todo Panamá.
La hoja de ruta, según la organización, está planteada. El siguiente paso es convertir las propuestas en acciones concretas y resultados medibles.
El gremio considera que el desarrollo económico del país dependerá, en buena medida, de su capacidad para fortalecer sus empresas, ampliar los encadenamientos productivos y generar condiciones que permitan que la inversión tenga un mayor impacto en las comunidades y en las diferentes regiones.
“Panamá necesita empresas más fuertes, necesita inversión, necesita empleo y necesita decisiones”, concluye el planteamiento de Fedecámaras.


