El fenómeno de El Niño podría convertirse en 2027 en una fuente de presión económica para Panamá, principalmente a través de la disponibilidad de agua, el funcionamiento del Canal, los costos logísticos y los precios, según un análisis de Deloitte.

Aunque los primeros efectos ya comenzaron a observarse durante este año, el estudio plantea que existe un rezago entre el fenómeno climático y su impacto económico, por lo que los mayores efectos sobre los embalses, la actividad agrícola y el Canal de Panamá podrían manifestarse el próximo año.

5%
del comercio marítimo mundial pasa por el Canal de Panamá.
>50%
de la población de Panamá se abastece del mismo sistema hídrico.
$5.7
máximo ingreso previsto del Canal en el año fiscal 2026.

El informe ubica a Panamá en una posición particular frente al resto de Centroamérica: mientras Guatemala y Honduras concentran sus mayores riesgos en la agricultura y los alimentos, y Costa Rica y El Salvador en el sector energético, Panamá presenta un nivel crítico de exposición en el Canal y la logística.

El agua, el principal punto de transmisión

El mecanismo identificado por el estudio, comienza con el calentamiento anómalo del Pacífico ecuatorial, que en esta región puede traducirse en menos lluvias, temperaturas más elevadas y mayor estrés hídrico.

En el caso de Panamá, el impacto más sensible está relacionado con el sistema hídrico que permite el funcionamiento del Canal.

El informe explica que una disminución del nivel del lago Gatún puede obligar a establecer restricciones de calado para los buques. Esto significa que las embarcaciones podrían tener que reducir la cantidad de carga que transportan para poder transitar por la vía interoceánica.

El efecto no se limita al Canal. Una menor carga por buque puede incrementar los costos de transporte, generar presiones sobre los fletes y modificar las decisiones de las empresas respecto a sus rutas comerciales, incluso cuando esas compañías no tengan operaciones en el país.

El antecedente de 2023-2024

40%
de caída en el volumen de carga durante El Niño 2023-2024.
18
tránsitos diarios llegaron a registrarse cuando lo normal era 38 tránsitos al día.
21
días tuvieron que esperar algunos buques cuando el lago Gatún llegó a un mínimo de 79.6 pies en agosto de 2023.

Por ello, una nueva reducción significativa de la capacidad de tránsito tendría un doble efecto para Panamá: podría afectar los ingresos asociados al Canal y, simultáneamente, aumentar los costos logísticos.

¿Qué puede pasar con los precios?

El impacto económico también podría llegar a los consumidores y las empresas a través de los precios.

1

Alimentos: una menor producción agrícola en la región puede reducir la oferta y elevar los precios.

2

Energía: la reducción de generación hidroeléctrica puede obligar a utilizar fuentes térmicas más costosas.

3

Logística: las restricciones de calado y los posibles cuellos de botella pueden elevar los costos de transporte, seguros y fletes.

El informe estima que los costos logísticos podrían aumentar hasta 15% en determinados escenarios de cuellos de botella y seguros, según referencias de Fitch Ratings incorporadas al análisis.

Señala además que, en economías dolarizadas como Panamá, el ajuste frente a estos shocks tiende a producirse más mediante cantidades, precios y márgenes empresariales que a través del tipo de cambio. Esto puede aumentar la presión sobre empresas y hogares.

Uno de los elementos más importantes del análisis es que el agua del sistema del Canal cumple una función adicional: abastece a más de la mitad de la población panameña.

Esto convierte al déficit hídrico en un problema con dos dimensiones para el país. Por un lado, está la necesidad de garantizar el agua suficiente para las operaciones del Canal. Por otro, está la obligación de mantener el abastecimiento para consumo humano.

El documento señala que las reducciones sucesivas en el calado que la ACP realizó durante el 2026 para los buques Neopanamax, debe observarse como una señal preventiva, porque los efectos de un episodio moderado o fuerte de El Niño pueden hacerse más evidentes al año siguiente.

Cabe recordar que el pasado 28 de septiembre, la ACP elevó de 32 a 33 los cupos diarios de tránsito. Además, el calado máximo autorizado para los buques que transitan por las esclusas Neopanamax aumentó a 14.94 metros ( de 48 a 49 pies).

Lea también: Canal de Panamá aumenta a 33 los tránsitos diarios y a 49 pies el calado máximo

El impacto regional

El llamado Corredor Seco —que atraviesa Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica— concentra una parte importante de la producción de granos básicos de la región. El informe señala que más de 10 millones de personas viven en esa zona y que alrededor de 80% de los pequeños productores se encuentra en situación de pobreza.

Para Panamá, el problema podría trasladarse a través de los precios de los alimentos y de los productos importados, especialmente si la menor oferta regional coincide con mayores costos de transporte y combustibles.

El sector energético también está expuesto

La energía también puede verse afectada por el estrés hídrico. El texto asegura que cuando disminuye la disponibilidad de agua, puede caer la generación hidroeléctrica y aumentar la necesidad de utilizar generación térmica, que normalmente tiene costos superiores.

Además, las temperaturas elevadas pueden aumentar la demanda de electricidad debido al uso de sistemas de refrigeración.

El Niño amenaza con elevar los costos y presionar al Canal de Panamá en 2027

Pero el análisis también identifica algunos elementos que podrían compensar parcialmente el impacto.

Uno de ellos es una menor probabilidad de huracanes en el Atlántico, lo que puede reducir el riesgo de daños importantes sobre infraestructura y turismo. En el caso específico de Panamá, el estudio también considera que los cambios en las rutas comerciales globales pueden favorecer el tráfico por el Canal y contribuir a sostener sus ingresos.

Así, el efecto final sobre la economía no necesariamente sería uniforme ni exclusivamente negativo.

El informe coloca a 2026 como una ventana de preparación y a 2027 como el año de mayor exposición. La magnitud del impacto dependerá, finalmente, de la intensidad que alcance El Niño, de la evolución de los niveles de agua y de las medidas que se adopten para reducir la vulnerabilidad del sistema hídrico y logístico panameño.