La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) elevó a 4.5% su proyección de crecimiento económico para Panamá en 2026, una ligera revisión al alza frente al 4.4% que había estimado en agosto pasado.

El ajuste se produce en momentos en que el organismo advierte sobre una desaceleración de las economías de América Latina y el Caribe, afectadas por mayores riesgos externos, presiones inflacionarias y condiciones de financiamiento más costosas.

Según las nuevas proyecciones divulgadas este jueves 22 de octubre, la economía panameña mantendría un crecimiento de 4,5% en 2027, lo que la ubicaría entre las de mayor expansión de América Central y por encima del promedio latinoamericano.

Para 2025, la Cepal presenta una tasa de crecimiento de 4.4% para Panamá, mientras que para 2026 y 2027 proyecta expansiones de 4.5% en cada año. De cumplirse estas estimaciones, el país sostendría un ritmo de crecimiento relativamente estable durante el período analizado.

El panorama es distinto para el conjunto de América Latina y el Caribe. La Cepal redujo sus expectativas de dinamismo regional y proyecta una expansión de apenas 2.0% en 2026, inferior al 2.4% registrado en 2025. Para 2027 anticipa una recuperación moderada de 2.5%, aunque advierte que estará condicionada por la evolución del entorno internacional.

En América Central, las proyecciones muestran diferencias importantes. El Salvador y Panamá registrarían las tasas más elevadas de crecimiento en 2026, ambas con 4.5%, seguidas de República Dominicana, con 4.4%, y Guatemala, con 4.1%. Costa Rica y Honduras crecerían 3.5%, mientras que Nicaragua avanzaría 3.7%.

La Cepal estima que América Central crecerá 1.7% en 2026, aunque esta cifra está influida por las contracciones previstas para Cuba y Haití. Al excluir ambas economías, la expansión subregional alcanzaría 4.1% este año y 4.2% en 2027.

Un entorno internacional de mayores riesgos

El organismo advirtió que las tensiones geopolíticas, las interrupciones en las rutas logísticas y la incertidumbre comercial están elevando los costos de producción e importación, particularmente por el encarecimiento de la energía y los alimentos.

A estos factores se suma una menor creación de empleo, que limita el crecimiento de los ingresos y del consumo de los hogares. La Cepal también alertó sobre el aumento de las tasas de interés internacionales, que podría encarecer el financiamiento de gobiernos, empresas y consumidores, con consecuencias para la inversión y el servicio de la deuda.

Para 2027, la recuperación económica regional también estará expuesta a los posibles efectos del fenómeno de El Niño, que podría añadir presiones sobre la actividad productiva y los precios.

Frente a este escenario, la Cepal reiteró la necesidad de fortalecer las políticas de desarrollo productivo, elevar la productividad y promover la formalización laboral, con el objetivo de impulsar un crecimiento más sostenido y generar empleos de calidad.