La hoja de ruta del Canal de Panamá para las próximas décadas se enfoca en garantizar la sostenibilidad y confiabilidad de la vía interoceánica para el comercio marítimo mundial, además de garantizar agua para la población y diversificar el negocio.

“El proyecto del Lago río Indio viene a ser el primer proyecto para garantizar ese tráfico de barcos seguro y eficiente para que puedan traer el mayor volumen de carga”, afirmó Ilya Espino de Marotta, administradora del Canal de Panamá, durante su participación en el Foro Marítimo, Logístico y Portuario 2026, organizado por La Prensa.

Sostuvo que esta nueva etapa de desarrollo está centrada en proyectos para ampliar la infraestructura logística, fortalecer la conectividad terrestre y energética, y garantizar la sostenibilidad de la operación ante los efectos del cambio climático.

El Canal tiene una sola visión, no es una visión de mi administración, es una visión de la institución”, afirmó Espino de Marotta ante empresarios, representantes del sector marítimo, logístico y portuario del país al explicar el enfoque de planificación de largo plazo de la vía interoceánica.

La administradora señaló que uno de los principales retos hacia el futuro es garantizar la disponibilidad de agua para mantener la confiabilidad del Canal y atender también el crecimiento del consumo de la población.

El proyecto del Lago Río Indio es el proyecto número uno, para poder mantener la confiabilidad y sostenibilidad, no solo de la operación del Canal, sino del consumo en la población”, indicó.

Canal de Panamá proyecta una nueva etapa logística con más puertos, energía y conectividad

Espino de Marotta explicó que los efectos del cambio climático han aumentado la presión sobre el recurso hídrico. En los últimos 10 años, el Canal ha enfrentado cuatro períodos secos: 2015, 2019, 2023 y 2026.

Cuatro años secos en 10 años es complicado, es complejo”, expresó, al referirse a los desafíos que ha enfrentado la vía acuática para mantener sus operaciones.

El proyecto de Río Indio contempla una inversión aproximada de $1,500 millones, una presa principal, tres presas auxiliares y un túnel de 8.7 kilómetros que permitirá trasladar agua hacia el lago Gatún. La obra requerirá entre cinco y siete años considerando la construcción y el proceso de reasentamiento de unas 500 familias.

No es que es un proyecto para el Canal, es para que no tengamos que reducir calado, es para que no tengamos que reducir el número de tránsitos y poder crecer 2 o 3 tránsitos adicionales”, explicó la administradora.

Más capacidad portuaria y nuevas rutas para la carga

Dentro de la estrategia logística, el Canal también avanza en el análisis para ampliar la capacidad portuaria del país, tanto en el Atlántico como en el Pacífico.

Estamos ahora mismo en el proceso de precalificación para las terminales portuarias, estamos en evaluación y en conversaciones con este comité que se ha creado para hacer de esto lo más exitoso posible”, señaló Espino de Marotta.

La administradora explicó que el proceso incluye la coordinación con la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) y otras entidades para definir la mejor estrategia de desarrollo portuario que incluya las terminales de Corozal en el Pacífico y de Isla Telers en el Atlántico.

El Canal de Panamá no es un país dentro de un país, estamos en coordinación con la Autoridad Marítima de Panamá, con el MEF, para coordinar la manera más inteligente de cómo hacer esta actividad portuaria para el beneficio del país”, afirmó.

Canal de Panamá proyecta una nueva etapa logística con más puertos, energía y conectividad

Además, el Canal mantiene bajo análisis la posibilidad de desarrollar un puerto fuera de las aguas internas de la vía, ante el crecimiento del tamaño de los buques.

Espino de Marotta explicó que la industria marítima continúa aumentando la capacidad de sus embarcaciones y que ya se han recibido buques superiores a los previstos originalmente en el diseño de la ampliación.

Hemos llegado a pasar barcos de 17,000 TEU aunque en la época de diseño pensamos que iban a ser 12,000”, dijo. Agregó que existen buques de 20,000, 21,000 y 24,000 TEU que podrían requerir operaciones de transbordo en puertos panameños.

Corredor logístico y energético

Otro de los proyectos estratégicos es la ampliación del corredor logístico que conecta actualmente el área del Puente Centenario con el Puente de las Américas y que se estudia extender hasta el Puente Atlántico.

Ese corredor aliviaría lo que es el movimiento de carga en el sector oeste, y eso sería un proyecto hecho por el Canal de Panamá, en territorios que son propiedad del Canal de Panamá”, explicó.

La propuesta contempla una ruta de aproximadamente 75 kilómetros desde Farfán hasta el Puente Atlántico, con una velocidad de diseño de 110 kilómetros por hora, como parte de una estrategia para fortalecer las alternativas de movilización de carga.

Espino de Marotta destacó que estas alternativas han cobrado importancia durante períodos de restricciones de agua, cuando los clientes buscan otras formas de mover mercancías.

Cuando tenemos escasez de agua, vemos que el uso de los puertos aumenta, y el transbordo por el ferrocarril aumenta, y el transbordo por carretera aumenta”, indicó.

En paralelo, el Canal analiza un corredor energético basado en una propuesta privada para aumentar el transbordo de gas licuado de petróleo (LPG) mediante un gasoducto.

El segundo producto más importante del Canal de Panamá en ingresos es el gas líquido de petróleo, el LPG. Y vemos una oportunidad en cómo aumentar ese transbordo de esa mercancía por tierra, por un gasoducto”, explicó.

La administradora señaló que aún se evalúan aspectos como la cantidad de productos que transportaría y si el proyecto incluiría únicamente transbordo o también terminales de almacenamiento.

Con estos proyectos, el Canal busca fortalecer su papel como plataforma logística regional y responder a una industria marítima que cambia rápidamente.

El Canal planifica a 25, 30 años. No planifica a 5 años nada más”, concluyó Espino de Marotta.

Impacto de la reducción de tránsitos

En paralelo con los proyectos de largo plazo del Canal, la administradora también se refirió a las medidas adoptadas para administrar el recurso hídrico y anticiparse a los efectos del fenómeno de El Niño, entre ellas la reducción del calado y de los tránsitos diarios.

Precisó que desde este 15 de septiembre el Canal opera con 32 tránsitos diarios, frente a los 34 que mantenía previamente. Sin embargo, explicó que las lluvias registradas en agosto y en lo que va de septiembre han permitido una recuperación de los niveles de los lagos, por lo que la entidad evalúa si mantiene o modifica la reducción de calado anunciada.

“Nosotros habíamos anunciado una reducción de calado que fue pospuesta. Eso es lo que estamos evaluando: si esa reducción de calado, que estaba en 48, pudiera aumentar a 48.5 o si se mantiene en 48”, explicó Espino de Marotta.

La decisión, añadió, dependerá de los niveles del lago, el pronóstico de lluvias y el comportamiento de los tránsitos. “Estamos analizando es escenario con los tránsitos en 32 diarios, el nivel del lago y el pronóstico de lluvia, si amerita subir ese calado o si mejor nos mantenemos en 48”, señaló.

La administradora advirtió que cualquier ajuste debe considerar la necesidad de dar previsibilidad a la industria marítima. “Tampoco tú puedes decirle a la industria: voy a subir a 48.5 y a las dos semanas tengo que bajar”, afirmó.