Al completarse una semana de paralización involuntaria en Nicaragua, los transportistas de carga de varios países de Centroamérica expresan que están “aquí a lo que Dios quiera”.
Más de 7 mil camiones de carga están varados en diferentes puntos del país centroamericano, lo que conlleva más de 70 millones de dólares en mercancía y bienes.
José Infante, transportista panameño, señaló que la situación es igual que el primer día, nadie se mueve del punto donde han quedado. Los panameños se encuentran en el área de Jinotepe.
Esperan que los grupos que protestan en contra del gobierno del presidente Daniel Ortega permitan, de un momento a otro, abrir la vía Interamericana y poder llegar a sus diferentes destinos.
Los camioneros han enfatizado que las provisiones escasean y no pueden alejarse de los camiones por miedo a que sean saqueados.
Este viernes 8 de junio se conocieron mensajes en los que se afirma que quemarían los camiones si insisten en la apertura de la vía Interamericana en el territorio nicaragüense.
Además, una persona, que no se identificó y que protagoniza un video que circula entre los camioneros, pidió a los dueños de las empresas que utilizan dicho transporte no continuar despachando sus mercaderías por el territorio nicaragüense.
En declaraciones al diario La Prensa dijeron que han tenido que cocinar en la parte interior de los camiones y que tienen temor porque las provisiones se les terminen.
El grupo de panameños, por su lado, intentó comunicarse con la embajada de Panamá en la ciudad de Managua, pero no han recibido respuesta.
Los conductores consideran que no han recibido respuesta porque es una situación delicada e interna de Nicaragua.

