El trofeo del Clásico Mundial de Béisbol —ganado por Venezuela — hizo una sorpresiva escala en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, captando la atención de los presentes.

La presencia del galardón, símbolo de la consagración venezolana, se convirtió rápidamente en la gran atracción entre los pasajeros y transeúntes del aeropuerto, quienes no perdieron la oportunidad de fotografiarse con el histórico premio.

El trofeo era transportado por Aracelis León, presidente de la Federación de Béisbol de Venezuela, quien se dirigía de regreso a Caracas tras la conquista del campeonato.

La selección venezolana alcanzó su primer título en la historia del Clásico Mundial de Béisbol, en una final cerrada que se definió por 3-2 ante Estados Unidos, consolidando una de las mayores gestas deportivas del país.