El golfista Tiger Woods llevaba dos pastillas de hidrocodona, un analgésico opioide, tenía los “ojos vidriosos” y caminaba de forma “letárgica” durante su arresto tras un accidente vehicular en Florida, reveló la Oficina del Alguacil del Condado de Martin.

El reporte muestra que Woods estaba “sudando fuertemente”, pese a estar en su vehículo con aire acondicionado, además de hablar de forma “inusual” y presentar las pupilas dilatadas.

Aunque el deportista dio negativo a consumo de alcohol, se negó a una prueba de orina y los policías encontraron dos píldoras de hidrocodona en su pantalón.

Este medicamento es un analgésico aprobado por la FDA para tratar dolor crónico severo, pero también es un opioide vinculado a uso y abuso ilícito, según la DEA.

El golfista tambaleaba al caminar y confesó que toma medicamentos bajo prescripción médica.

La oficial indicó que “sus capacidades normales eran disfuncionales” y no podía operar con seguridad un vehículo.

Woods aseguró que estaba viendo su celular y cambiando la estación de radio durante el choque, ocurrido en la Isla de Júpiter.

El ganador de 15 ‘majors’ conducía a gran velocidad cuando intentó adelantar y terminó volcando el vehículo, saliendo por una ventanilla.

La Policía detuvo al golfista, quien fue liberado horas después tras permanecer en prisión por el incidente.