La AIBA no identificó a los jueces y árbitros involucrados, pero señaló que tras evaluar su desempeño, determinó que "menos de un puñado de las decisiones no estuvieron al nivel esperado".
De todas formas, la AIBA señaló que "los resultados de las peleas no cambiarán".
Además, el organismo señaló que no tiene pruebas de que algunas decisiones polémicas hayan tenido que ver con corrupción, como han argumentado algunos boxeadores perdedores.
"Damos la bienvenida a los que suministren evidencia para tomar las medidas necesarias", agregó el organismo en un comunicado.
