Diez años hubo que esperar para que la tortuga baula, la más grande del mundo y en peligro de extinción, anidara nuevamente en el Pacífico panameño.
En la playa El Fondiaderito, cerca de la comunidad de Jaqué, en la provincia de Darién se registró el histórico acontecimiento para la conservación marina del país, según dio a conocer, este 23 de agosto de 2026, el Ministerio de Ambiente (Miambiente).
La información de esta institución agrega que por 10 años, investigadores y conservacionistas no captaron la presencia de nidos de tortuga baula (Dermochelys coriacea) en las costas del Pacífico de Panamá; aunque sí seguían anidando con cierta regularidad en el Caribe.
En esta ocasión se constató la anidación de tres tortugas, lo que ha sido calificado como “una cifra significativa para la biología de conservación”. Miambiente destaca el trabajo conjunto entre la comunidad, la Organización Protectora de la Tortuga Marina y la Biodiversidad de Jaqué y el equipo técnico de conservación de la Regional de Darién de este ministerio, el cual permitió proteger 178 huevos, que fueron trasladados a un vivero de incubación como medida preventiva a las amenazas humanas y naturales que afectan a los nidos ubicados en playas abiertas. Los nacimientos de las tortugas baula se esperan para los meses de septiembre y octubre.

Entre las principales amenazas para la reproducción de esta especie están el saqueo de nidos, la depredación de los nidos por fauna silvestre o perros sin supervisión, la pesca incidental, y la contaminación de los mares, principalmente con plásticos. Además, la erosión de las playas, el desarrollo costero no planificado y el cambio climático.
Según información sobre la fauna marina, las poblaciones de este tipo de quelonio han disminuido más de un 95 %, desde los años 80, en varias regiones del Pacífico Oriental Tropical, sobre todo en las playas de México y Costa Rica, que históricamente eran las zonas de reproducción y desove más grandes del mundo.
Sobre este tema, el biólogo Marino Ábrego, subdirector de la Dirección de Costas y Mares de Miambiente, dijo que los datos científicos actuales revelan una situación alarmante: la población estimada de hembras anidantes de tortuga baula en todo el Pacífico Oriental Tropical se sitúa en menos de 500 individuos adultos.

Agregó que se evalúan diversas estrategias para salvar estas tortugas de la extinción en la región, entre las cuales destacó la aplicación de las medidas establecidas en el Plan de Acción de la Red Laúd del Océano Pacífico Oriental, que buscan estabilizar e incrementar la población de ejemplares adultos mediante la reducción de la mortalidad incidental y la protección estricta de los nidos y crías.
Datos de la Fundación Agua y Tierra señalan que la anidación de esta especie también disminuyó drásticamente en Panamá. Los registros más recientes datan de 2017, cuando se reportó un nido en la playa Mata Oscura, al sur del distrito de Mariato, en la provincia de Veraguas.

