Panamá enfrenta un problema en la emisión de placas vehiculares, situación que ha dejado a más de 125,000 vehículos circulando con placas vencidas y a más de 5,000 autos nuevos en las calles sin placa asignada, según denuncias de conductores afectados.
La Ley 214 del 4 de mayo de 2021 estableció que las placas vehiculares metálicas en Panamá tendrían una vigencia de cinco años, comenzando con las emitidas en 2021, las cuales fueron válidas hasta diciembre de 2025. La norma también introdujo el uso de calcomanías anuales para validar la placa, en lugar de cambiar la lámina metálica cada año, con el objetivo de promover la sostenibilidad y reducir costos.

En este contexto, para el año 2026 la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) debía implementar un nuevo diseño de placa vehicular, con vigencia de 2026 a 2030, tal como lo establece la normativa. Sin embargo, se ha registrado un retraso en el diseño y la emisión de las nuevas placas, situación que no ha sido explicada oficialmente por la entidad.
El problema, que se ha venido agravando desde finales de 2025, se debe principalmente a que la ATTT no ha culminado el proceso de licitación para el nuevo diseño de placas. Esta licitación debió completarse antes de la expiración de las placas vigentes; no obstante, su atraso podría prolongar la circulación de vehículos sin placa o con placas vencidas durante todo el año 2026.
Conductores advierten que esta situación genera preocupación, ya que la falta de diligencia administrativa se ha trasladado a los compradores de autos nuevos, quienes deben tramitar placas por primera vez, así como a los propietarios que deben renovar este mes. Ambos grupos se ven obligados a gestionar salvoconductos municipales para poder circular, además de enfrentar incertidumbre con aseguradoras y contratos vehiculares.

La Prensa consultó a la ATTT sobre este problema; sin embargo, la entidad indicó que el tema se encontraba en trámite con la Escuela Vocacional de Chapala, institución autorizada por ley para la confección de las placas.
Hasta el momento, la ATTT no ha informado una fecha concreta para la disponibilidad de las nuevas placas. El pasado viernes 23 de enero se conoció que la entidad mantenía reuniones internas para abordar la situación.
Por su parte, la Escuela Vocacional de Chapala señaló que no tiene autorización para brindar información pública sobre licitaciones ni sobre el estado del proceso de placas.
No obstante, una fuente conocedora del proceso, que solicitó reserva de su identidad por no estar autorizada para hablar, explicó que es la ATTT la entidad responsable de definir los lineamientos, tiempos y procedimientos del proceso.
La fuente aclaró que existe confusión pública sobre la responsabilidad en los retrasos, ya que Chapala no recibe adjudicaciones de licitación, sino que, por mandato legal, se encarga únicamente de la confección de las placas como parte de su mecanismo de financiamiento. La licitación, precisó, corresponde exclusivamente a la adquisición del material, la cual se adjudica a una empresa externa.
Asimismo, señaló que la demora no es atribuible al ente confeccionador, el cual también resulta afectado por la situación, al depender de la venta de placas para su sostenimiento institucional, que incluye programas de alimentación, salud y educación para unos 200 estudiantes.
Inquietud de los conductores
Ante este escenario, las preocupaciones de los conductores se centran en el aumento de retenes policiales que podrían derivar en multas, ya que las normas de tránsito continúan exigiendo portar una placa vigente y su respectiva calcomanía anual.

Además, persisten dudas sobre cómo las aseguradoras y los contratos vehiculares manejarán la cobertura y el registro de autos nuevos que circulan sin placa vigente.
La ATTT ha advertido en ocasiones anteriores que circular con placas vencidas puede acarrear sanciones que incluyen multas de 50 dólares y, en caso de reincidencia dentro de un periodo de 24 horas, la retención del vehículo.


