Las réplicas del terremoto de magnitud 7.5 del pasado 9 de octubre suman 530, según Néstor Luque, director del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá. Cinco días después, estos movimientos continúan registrándose en diferentes zonas de Panamá y generan inquietud sobre cuánto tiempo podrían prolongarse y qué magnitud podrían alcanzar.

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Aunque estos movimientos generan temor y despiertan recuerdos de aquel viernes, cuando la tierra se estremeció, la ciencia explica que las réplicas son una consecuencia natural de los grandes terremotos y pueden prolongarse durante semanas e incluso meses.

Así lo explica el doctor Luis Pinzón, especialista en Ingeniería Sísmica y Dinámica Estructural e investigador del Sistema Nacional de Investigación (SNI), quien advierte que, aunque estos movimientos son esperados “no debemos alarmarnos por el simple hecho de que sigan ocurriendo réplicas, pero tampoco bajar la guardia”.

¿Hasta cuándo seguirán las réplicas en Panamá?
Localización en el mapa del punto donde ocurrió el terremoto, de acuerdo con el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.

De acuerdo con un comunicado compartido por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), el ingeniero manifiesta que es importante comprender que esta actividad sísmica es un proceso natural después de un terremoto de gran magnitud, como el que vivió Panamá.

¿Hasta cuándo pueden continuar las réplicas?

El especialista precisa que las réplicas son movimientos sísmicos que ocurren después de un terremoto principal, generalmente en la misma zona donde se produjo la ruptura o en sus alrededores.

Explicó que pueden presentarse durante días, semanas e incluso meses, dependiendo de las características del terremoto y de cómo se comporten las fallas geológicas involucradas.

En el caso de nuestro país, Pinzón señala que ya se han contabilizado cientos de movimientos posteriores al terremoto del 9 de octubre y que la cifra podría seguir aumentando.

Esto ocurre porque, cuando se produce un terremoto, la liberación de energía y los desplazamientos en la corteza terrestre modifican la distribución de esfuerzos en las fallas cercanas, lo que puede dar lugar a nuevos movimientos.

¿Hasta cuándo seguirán las réplicas en Panamá?
La madrugada del sábado 10 de octubre personas durmieron fuera de sus casas por temor a las replicas. Foto: LP/ Elyseé Fernández.

Sin embargo, el experto advierte que no existe un método científico que permita predecir con exactitud cuándo ocurrirá una réplica ni qué magnitud alcanzará. Es por ello que, las autoridades y la población deben mantener las medidas de prevención, especialmente en lugares donde se han identificado daños estructurales.

El especialista recomienda prestar especial atención a la aparición de grietas nuevas de consideración, desprendimientos de materiales y deformaciones visibles en las edificaciones.

Ante cualquiera de estas señales, recomienda alejarse del área afectada y solicitar una evaluación técnica antes de volver a ingresar, pues las réplicas pueden representar un riesgo adicional para las estructuras que quedaron debilitadas durante el terremoto principal.

¿Por qué se sintió más fuerte en algunos lugares?

Otra de las interrogantes que ha dejado el terremoto es por qué un mismo movimiento puede sentirse con mayor fuerza en unas comunidades que en otras.

El investigador explica que esto se relaciona con dos conceptos que suelen confundirse: magnitud e intensidad.

Mientras que la magnitud mide el tamaño del terremoto y está relacionada con la energía liberada, la intensidad describe cómo se sintió el movimiento y cuáles fueron sus efectos en un lugar determinado.

Por eso, un mismo terremoto puede provocar daños importantes en una comunidad y sentirse con menor fuerza en otra. Esto depende de factores como la distancia a la ruptura, las características del suelo y la vulnerabilidad de las construcciones.

Como ejemplo, los sensores analizados en la Universidad Católica Santa María La Antigua (USMA) registraron aceleraciones máximas del terreno de 0.04 g en Ciudad de Panamá y 0.06 g en David, provincia de Chiriquí.

No obstante, Pinzón aclara que estas cifras corresponden a mediciones instrumentales del movimiento del terreno y no a valores de intensidad sísmica.

El reciente terremoto también ha puesto sobre la mesa la importancia de fortalecer la investigación científica y las medidas de prevención ante posibles eventos sísmicos.

De acuerdo con la Senacyt, Panamá cuenta con cerca de 15 investigadores y técnicos involucrados en disciplinas relacionadas con el estudio de los terremotos y sus efectos en las estructuras.