Panamá tiene cada vez menos niños: nacimientos caen más de 17 mil en seis años

Panamá entra en una nueva etapa demográfica marcada por la caída sostenida de la natalidad, con menos nacimientos y una población que envejece, impulsada por el alto costo de vida, cambios sociales y la postergación de la maternidad.

Panamá está cambiando y las cifras lo confirman. El país que durante décadas fue identificado por una población joven, familias numerosas y elevadas tasas de natalidad está entrando en una nueva etapa demográfica: nacen menos niños y las nuevas generaciones están redefiniendo el significado de formar una familia.

Los números muestran un cambio acelerado y poco visible en la vida cotidiana, pero con potenciales efectos en la economía, el sistema de salud, las pensiones y la estructura social del país.

Tras alcanzar un pico de 76,863 nacimientos en 2018, el país inició una caída sostenida que lo llevó a registrar apenas 59,729 nacimientos en 2024. Esto representa una reducción de más de 17,000 nacimientos anuales en apenas seis años.

Detrás de esa cifra no solo hay menos bebés naciendo. También existen cambios culturales, económicos y sociales que están transformando las decisiones de vida de miles de panameños.

Las estadísticas de nacimientos vivos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), de la Contraloría General de la República, muestran, además, que la velocidad del crecimiento poblacional también se está desacelerando.

La tasa bruta de natalidad pasó de 18.5 nacimientos por cada mil habitantes en 2018 a 13.1 en 2024. Si se amplía la perspectiva histórica, el descenso resulta todavía más marcado: en el año 2000 la tasa era de 22.7 nacimientos por cada mil habitantes.

En otras palabras, el país no solo está registrando menos nacimientos: también está reduciendo el ritmo con el que crecen sus nuevas generaciones.

Las provincias más pobladas empujan la caída

El fenómeno no ocurre únicamente en una región específica ni se trata de una disminución aislada. La reducción de nacimientos está siendo impulsada principalmente por las provincias que concentran la mayor cantidad de habitantes.

La provincia de Panamá registró uno de los descensos más pronunciados. Pasó de 23,027 nacimientos en 2020 a 18,625 en 2024, una disminución superior a los 4,400 nacimientos anuales.

Panamá Oeste siguió una tendencia similar, al pasar de 9,671 nacimientos a 7,810 en ese mismo período.

Chiriquí disminuyó de 8,061 a 6,803 nacimientos, mientras que Colón pasó de 4,946 a 3,826.

El comportamiento parece aún más evidente en algunas provincias centrales.

Panamá tiene cada vez menos niños: nacimientos caen más de 17 mil en seis años

Los Santos, una de las regiones históricamente reconocidas por el envejecimiento de su población, registró una caída en su tasa de natalidad, que pasó de 11.3 en 2020 a apenas 9.0 en 2024.

En toda la provincia nacieron solamente 947 niños durante el último año analizado.

Algunos distritos reflejan con mayor claridad el cambio demográfico. Pocrí pasó de 26 nacimientos en 2020 a apenas 19 en 2024.

Panamá tiene cada vez menos niños: nacimientos caen más de 17 mil en seis años

Herrera también mostró una reducción importante, al disminuir su tasa de natalidad de 12.1 a 9.7. Distritos como Las Minas y Los Pozos registraron únicamente 54 y 60 nacimientos, respectivamente.

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Las cifras parecen dibujar una realidad distinta a la que existía hace apenas algunas décadas: menos niños naciendo y una población que envejece progresivamente.

Sin embargo, no todo el país sigue el mismo comportamiento.

La comarca Ngäbe Buglé mostró un patrón diferente al registrado en el resto del territorio nacional.

Mientras la mayoría de las provincias presentó disminuciones, esta región aumentó sus nacimientos de 5,152 en 2023 a 7,472 en 2024.

La comarca mantiene, además, una de las tasas de natalidad más altas del país: 30 nacimientos por cada mil habitantes, más del doble del promedio nacional.

Distritos como Besiko alcanzaron una tasa de 39.2 durante 2024.

Las diferencias reflejan que Panamá vive varias realidades demográficas al mismo tiempo: provincias con poblaciones cada vez más envejecidas y regiones donde todavía predominan familias más numerosas.

Cifras por provincia:

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¿Por qué están naciendo menos niños?

Para Geneva González, jefa nacional de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud (Minsa), la situación forma parte de una transformación que está ocurriendo en gran parte de América Latina.

“El elevado costo de crianza, la mayor participación laboral femenina y el acceso a métodos anticonceptivos han influido en la reducción de la natalidad”, explicó.

La especialista indicó que Panamá también ha registrado cambios importantes en los últimos años relacionados con la prevención del embarazo adolescente y el acceso a la planificación familiar.

Subrayó que el país ha logrado avances importantes en la disminución de la fecundidad adolescente, impulsados por programas preventivos y estrategias dirigidas a jóvenes.

Pero también existe otro elemento importante: las mujeres están postergando la maternidad.

El acceso a estudios superiores y la incorporación al mercado laboral han modificado las prioridades y las decisiones reproductivas.

La maternidad, que antes ocurría a edades más tempranas, ahora suele posponerse.

La nueva generación ya piensa diferente

La socióloga y antropóloga Rita Ramos consideró que las cifras muestran una transformación mucho más profunda de la sociedad panameña.

“Panamá ya no es un país eminentemente joven, rural y de alta fecundidad como lo conocimos en los años 70 y 80”, afirmó.

A juicio de la especialista, el cambio no significa necesariamente que las personas ya no quieran formar familias, sino que las condiciones han cambiado.

Hoy, las prioridades de muchos jóvenes incluyen estabilidad económica, estudios universitarios, vivienda propia, desarrollo profesional y salud mental.

“La gente no está diciendo: ‘No quiero hijos’; muchas veces está diciendo: ‘No puedo mantenerlos’”, señaló.

Ramos explica que el costo de la vivienda, el empleo inestable, los salarios y el aumento del costo de vida influyen directamente en las decisiones reproductivas.

La socióloga considera que la familia tradicional panameña también atraviesa un proceso de transformación.

Ya no existe un único modelo: ahora aparecen hogares unipersonales, parejas sin hijos, familias monoparentales y nuevas estructuras familiares.

El desafío que podría enfrentar Panamá

Aunque las especialistas descartan que Panamá esté atravesando un “invierno demográfico”, advierten que el país sí enfrenta una transición que podría tener consecuencias importantes en las próximas décadas.

Con menos nacimientos y una mayor esperanza de vida, el envejecimiento poblacional comenzará a acelerarse.

Esto significa que habrá menos personas en edad laboral sosteniendo los sistemas de pensiones, salud y seguridad social.

“En 2050 habrá más adultos mayores que niños”, advirtió Rita Ramos.

La pregunta ya no parece ser únicamente por qué están naciendo menos niños.

La interrogante ahora es cómo se preparará Panamá para una realidad que ya comenzó a cambiar y cuyos efectos podrían sentirse mucho más rápido de lo esperado.


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