La organización Jóvenes Unidos por la Educación cuestionó este martes la decisión de Panamá de no participar en las pruebas PISA 2025 y advirtió que el país perdió la posibilidad de saber si la mejora registrada en 2022 se mantuvo, se estancó o retrocedió.

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El resultado de esa decisión lo vivimos todos los panameños: perdimos trazabilidad”, señaló la organización en un comunicado divulgado tras la publicación de los resultados de PISA 2025 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Panamá participó en PISA 2022, cuando registró una mejora estadísticamente significativa en lectura y ciencias por primera vez en más de una década. Para Jóvenes Unidos, la ausencia en la edición de 2025 impidió determinar si ese avance tuvo continuidad.

La organización cuestionó, además, que Panamá dejara de participar por una inversión que, según indicó, ascendía a $217 mil, al considerar que se trata de un monto reducido frente al presupuesto destinado a educación.

El hilo se cortó justo cuando empezaba a mostrar resultados esperanzadores”, afirmó.

Panamá perdió la trazabilidad de su educación al no participar en PISA 2025

Piden evaluar qué funcionó en 2022

Jóvenes Unidos por la Educación planteó auditar qué funcionó para obtener los resultados de 2022, con el propósito de identificar las políticas o medidas que pudieron contribuir a esa mejora.

La organización también advirtió que, sin una medición intermedia, Panamá no puede determinar con datos comparables cómo evolucionó el desempeño de sus estudiantes frente al de otros sistemas educativos.

Panamá perdió la trazabilidad de su educación al no participar en PISA 2025
El modelo educativo asiático, con Singapur y China a la cabeza, vuelve a liderar PISA. EFE

Reclaman que las evaluaciones sean permanentes

Ante este escenario, la organización pidió que la participación de Panamá en PISA y en evaluaciones regionales como el Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) se convierta en una política de Estado.

También reclamó la aplicación rigurosa de las evaluaciones estandarizadas nacionales establecidas por la Ley 434 de 13 de mayo de 2024.

Jóvenes Unidos sostuvo que la trazabilidad de los datos educativos debe protegerse como un derecho de los estudiantes y no quedar sujeta a la decisión de un funcionario.

Panamá tiene previsto volver a participar en PISA en 2029. Para la organización, el reto ahora es garantizar la continuidad de las mediciones educativas.