El Ministerio de Obras Públicas (MOP) dio un nuevo paso hacia la ejecución del proyecto para ampliar los carriles exclusivos de Mi Bus en la vía España al presentar ante el Ministerio de Ambiente (Miambiente) el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) categoría II, requisito indispensable para que la iniciativa avance hacia su fase de construcción.
La propuesta contempla una inversión de $80.1 millones, bajo la modalidad llave en mano, y un período de ejecución de 36 meses. El proyecto estará a cargo del Consorcio C&T Vía España y abarcará un tramo de 5.4 kilómetros, desde la intersección con la avenida Porras hasta la avenida Cincuentenario, atravesando los corregimientos de San Francisco, Parque Lefevre, Río Abajo y Pueblo Nuevo.
La principal intervención consiste en la construcción de dos carriles centrales segregados para uso exclusivo de la flota de Mi Bus, separados del resto del tránsito mediante una isleta. Asimismo, el proyecto contempla la construcción de 10 estaciones de abordaje con plataformas elevadas y carriles de rebase, con el propósito de agilizar la operación del sistema y reducir los tiempos de viaje.
La iniciativa también incluye la ampliación y reconstrucción de aceras con un ancho superior a dos metros, la construcción de ciclovías, la instalación de alumbrado público con tecnología LED, mobiliario urbano y señalización bajo criterios de accesibilidad universal.
Entre las obras previstas que indica el EIA figuran la remodelación integral del Parque Afroantillano (Parque Sidney Young), en Río Abajo; la construcción de plazoletas para uso comunitario; la rehabilitación de dos puentes vehiculares, entre ellos el puente sobre el río Abajo; y la modernización del sistema de drenaje pluvial para mejorar la capacidad hidráulica del corredor.

Inventario de árboles
Como parte de la línea base ambiental, el estudio realizó un inventario forestal para identificar las especies presentes en el área de influencia del proyecto y determinar si existen ejemplares protegidos o que requieran medidas especiales de manejo.
Inicialmente se contabilizaron 182 árboles. Sin embargo, una caoba nacional cayó posteriormente por causas no determinadas, por lo que el inventario definitivo quedó conformado por 180 individuos. Los especialistas evaluaron el diámetro, la altura y el estado fitosanitario de cada ejemplar.
Entre las especies identificadas predominan la caoba nacional (Swietenia macrophylla), catalogada como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) e incluida en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), además de guayacán, roble, espavé, almendro, ficus, mango, guarumo, pino hindú y diversas especies de palmas.
El estudio concluye que, aunque la cobertura vegetal se encuentra fragmentada por el desarrollo urbano, continúa desempeñando funciones ecológicas y paisajísticas relevantes. Por ello, propone medidas de reforestación compensatoria, manejo fitosanitario y reubicación de ejemplares de valor ecológico para preservar el paisaje urbano.
Un corredor biológico urbano
El EIA destaca que, pese al intenso desarrollo urbano de la vía España, este corredor aún sirve de hábitat para diversas especies de fauna adaptadas al entorno urbano.
Durante el monitoreo se registraron 215 aves, entre ellas el perico piquiblanco, la paloma común, el talingo, el azulejo, el gavilán caminero, el bichofué, el loro cabeciazul y el gallinazo cabecinegro. La paloma común y el perico piquiblanco fueron las especies más abundantes.
Asimismo, se identificó la presencia de mamíferos como la ardilla gris y la zarigüeya; reptiles como la iguana verde, el geco casero y lagartijas del género Anolis; y fauna acuática representada por peces como el gupi y el pez limpiavidrios, además de la tortuga jicotea.
El documento advierte que varias de estas especies cuentan con algún grado de protección, entre ellas el perico piquiblanco, la iguana verde, el loro cabeciazul y la tortuga jicotea, por lo que recomienda aplicar medidas de manejo para minimizar las afectaciones durante la construcción.
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Adjuntos
Ambiente.pdfRío Abajo evidencia deterioro ambiental
Otro de los apartados del estudio analiza las condiciones ambientales del río Abajo y de la quebrada Guayabo, cuerpos de agua que forman parte del área de influencia del proyecto.
Según el EIA, el río Abajo presenta un alto grado de degradación debido a la contaminación por aguas residuales domésticas, desechos sólidos y escorrentías urbanas, lo que ha reducido considerablemente su biodiversidad. La fauna acuática está dominada por especies capaces de sobrevivir en ambientes con bajos niveles de oxígeno y alta carga contaminante.
El informe añade que la quebrada Guayabo ha perdido gran parte de su servidumbre ecológica debido al crecimiento urbano y que, en la actualidad, buena parte de su cauce se encuentra canalizado con estructuras de concreto.
Los consultores advierten que durante la construcción será necesario evitar el aporte de sedimentos y el derrame accidental de combustibles hacia ambos cuerpos de agua, ya que ello podría afectar las poblaciones remanentes de peces y otros organismos acuáticos.

Empleo y próximos pasos
El proyecto prevé la generación de 150 empleos directos, de los cuales 30 corresponderán a personal administrativo y técnico y 120 a trabajadores de campo. Además, estima la creación de empleos indirectos vinculados al suministro de materiales, transporte, logística y otros servicios.
La ejecución de la obra dependerá de la evaluación y eventual aprobación del Estudio de Impacto Ambiental por parte de Miambiente. Una vez superado ese proceso, el MOP podrá avanzar con un proyecto que busca mejorar la movilidad en uno de los corredores más congestionados de la ciudad de Panamá, reducir los tiempos de viaje de los usuarios de Mi Bus e incorporar infraestructura para peatones y ciclistas dentro de un modelo de movilidad urbana más sostenible.

