El dengue ha dado un respiro en 2025. Según el informe más reciente del Ministerio de Salud (Minsa), hasta la semana epidemiológica No. 52 (del 21 al 27 de diciembre) se registraron 16,103 casos de dengue en todo el país, lo que representa una disminución del 50% en comparación con los 32,077 casos reportados en 2024.
Sin embargo, aunque la caída es significativa, no hay que bajar la guardia. El virus sigue circulando y su capacidad para sorprender no debe subestimarse. A pesar de que los casos graves se mantienen relativamente bajos (111 casos), el riesgo sigue latente. Además, las 27 muertes registradas hasta diciembre, aunque menores que las 52 del año anterior, son una cifra considerable.
A pesar de los avances, el trabajo de control no se detiene. Las campañas de fumigación y los operativos de control de vectores han dado resultados, pero el dengue no cede. El mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad, sigue siendo una amenaza constante. Es crucial no relajarse, ya que una pequeña falla en los esfuerzos preventivos puede resultar en un brote más grave.

Zonas más afectadas
El informe muestra que la región Metropolitana sigue siendo el epicentro de la enfermedad, con 4,861 casos, seguida de San Miguelito (2,772 casos) y Panamá Oeste (1,700 casos). Aunque las cifras han disminuido en comparación con 2024, estas áreas continúan siendo las más vulnerables, especialmente por las condiciones urbanas que favorecen la proliferación del mosquito.
El Minsa también destaca que los corregimientos más afectados son Tocumen y 24 de Diciembre, con más de 1,000 casos cada uno. La acumulación de basura, la falta de cultura de prevención y las viviendas en condiciones insalubres contribuyen a la proliferación del vector.
La tasa de incidencia nacional ha caído a 352 casos por cada 100,000 habitantes, frente a los más de 600 casos registrados en 2024. Si bien es un avance, la cifra sigue siendo alta. Las autoridades de salud insisten en que el dengue no se combate solo desde los hospitales o mediante fumigaciones, sino también desde cada hogar.
La eliminación de criaderos de mosquitos dentro y fuera de las casas es esencial. Los ciudadanos deben tomar responsabilidad y limpiar regularmente los alrededores de sus viviendas, eliminando recipientes que puedan acumular agua, como botellas, neumáticos, latas y cualquier objeto en desuso.
El dengue sigue siendo una enfermedad impredecible. A pesar de la baja en los casos de 2025, no se puede bajar la guardia. En 2024, las autoridades pensaron que la situación estaba bajo control, pero el brote regresó con fuerza, golpeando con un alto número de víctimas. Aunque en 2025 la tendencia parece más positiva, la batalla está lejos de terminar.

