Multas de hasta $1,000 podrían enfrentar quienes generen ruido o realicen actividades bailables durante el próximo 2 de noviembre, Día de los Difuntos, en el distrito de Panamá, según informó la Alcaldía de Panamá mediante un comunicado.

De acuerdo con la información divulgada, desde las 6:00 a.m. hasta las 6:00 p.m. de ese día quedará suspendido el uso de cajas de música, sinfonías y otros instrumentos musicales, así como cualquier emisión de ruido y la realización de actividades bailables amenizadas por orquestas, unidades móviles, conjuntos u otros medios de difusión musical.

La Alcaldía precisó que las multas oscilarán entre $100 y $1,000 para quienes incumplan las restricciones establecidas. Asimismo, explicó que la disposición busca preservar un ambiente de “respeto y recogimiento” para las personas que visiten los cementerios y rindan homenaje a sus seres queridos fallecidos.

Las restricciones están contempladas en el Decreto Alcaldicio N.° 8 del 6 de octubre de 2026, que establece las medidas que deberán cumplirse durante las 12 horas señaladas.

Para garantizar su cumplimiento, los inspectores municipales, funcionarios de Cumplimiento y agentes de la Policía Municipal estarán encargados de realizar las labores de vigilancia y podrán solicitar el apoyo de la Fuerza Pública.

¿Qué ocurrió el año pasado?

En 2025, por segundo año consecutivo, la administración del alcalde Mayer Mizrachi decidió no aplicar la denominada ley seca, por lo que no se prohibió la venta ni el consumo de bebidas alcohólicas durante esta fecha. En cambio, optó por mantener las restricciones a la emisión de ruido y las actividades bailables, con multas de entre $100 y $1,000 para quienes incumplieran las medidas.

La decisión daba continuidad a la medida adoptada en 2024, cuando gremios del turismo, la gastronomía y el entretenimiento solicitaron que no se restringieran estas actividades económicas durante la conmemoración.

Para este 2026, el comunicado municipal tampoco anuncia la aplicación de la ley seca y se concentra en las restricciones relacionadas con la emisión de ruido y las actividades bailables.