La crisis del agua en Azuero, específicamente en las provincias de Herrera y Los Santos, dejó hace tiempo de ser una emergencia pasajera para convertirse en una rutina marcada por contratos, camiones cisterna y comunidades enteras que esperan el sonido de un vehículo como única señal de alivio. El costo de este servicio supera los 2 millones de dólares y ha quedado concentrado, en gran medida, en manos de una sola empresa.
Además de los largos veranos que por años generaron emergencias hídricas declaradas, ahora se suma el hecho de que buena parte de las comunidades de Herrera y Los Santos no puede beber agua del grifo desde hace un año. El 27 de mayo de 2025 fue cuando el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) suspendió operaciones en varias potabilizadoras tras detectar altos niveles de contaminación en las fuentes hídricas.
La crisis hídrica en Azuero ha afectado a unas 100 mil personas y el escenario sigue siendo delicado. Aunque el Gobierno mantiene activas varias medidas de emergencia, las autoridades reconocen que todavía no existe una solución definitiva para el problema, lo que mantiene indignada a una buena parte de la población del lugar.

Los beneficiados
No obstante, la emergencia también impulsó a las empresas de carros cisterna, que multiplicaron sus recorridos en medio de la escasez. En el centro de esa operación aparece la empresa Servicios y Construcción D.B., S.A. (Constructora Unida, S.A.), encabezada por Diomedes Jesús Bustavino Moreno.
La compañía ha consolidado una presencia dominante en el suministro de agua de emergencia mediante adjudicaciones directas otorgadas por el Idaan bajo mecanismos excepcionales. Durante una búsqueda en Panamá Compra, se encontraron al menos cuatro contratos adjudicados a esta empresa entre 2024 y 2026.
El rastro administrativo de esta relación comenzó a fortalecerse en 2024 con el contrato 59-2024, concebido para enfrentar una de las temporadas secas más severas registradas en la región. El acuerdo contempló un presupuesto de $379 mil 345 para movilizar seis camiones cisterna encargados de distribuir más de 19 millones de galones de agua potable en comunidades vulnerables como Río Chico.
Pero, lejos de disminuir, la dependencia aumentó durante 2025. El Idaan aprobó entonces dos nuevos contratos paralelos: el 45-2025 para la provincia de Herrera y el 46-2025 para Los Santos. Ambos establecieron la distribución de 20 millones de galones de agua durante un periodo de 90 días, con una logística que incluyó hasta diez camiones cisterna operando de forma simultánea en territorio santeño.
La contaminación
La situación dio un giro todavía más complejo a inicios de 2026. La emergencia dejó de estar asociada únicamente a la ausencia de lluvias y pasó a convertirse también en una crisis sanitaria provocada por la presencia de nematodos en el río La Villa, una de las principales fuentes hídricas de la región. La contaminación limitó la producción de varias plantas potabilizadoras, incluida la Roberto Reina de Chitré, obligando nuevamente al abastecimiento mediante cisternas.
Las cifras reflejan la magnitud de una operación que se ha convertido prácticamente en permanente. Solo entre enero y marzo de 2026, la inversión conjunta destinada al abastecimiento de agua en Herrera y Los Santos alcanzó los $670 mil 394.
Entre 2024 y 2026, la empresa Servicios y Construcción D.B., S.A. (Constructora Unida, S.A.) acumuló al menos $1.7 millones en contratos adjudicados por el Idaan. Primero por la sequía y posteriormente por la contaminación de fuentes hídricas como el río La Villa.
De forma paralela, el Idaan también adjudicó un contrato por $571 mil a la empresa Servicios Múltiples O Domingo Morrison S.A., destinado a la distribución de agua potable mediante camiones cisterna en varios distritos de la provincia de Herrera.
El servicio de esta empresa, en la que Domingo Morrison Gómez aparece como presidente, cubrió comunidades de Los Pozos, Pesé y Chitré, como parte de las operaciones de emergencia activadas para enfrentar la crisis de abastecimiento en la región. Servicios Múltiples también tiene contratos en regiones como Bocas del Toro.
Áreas afectadas
La lista de sectores atendidos dibuja un mapa completo de la vulnerabilidad hídrica en Azuero. Desde áreas urbanas como Chitré y Las Tablas hasta comunidades rurales como El Toldo, La Guabas y Guararé dependen del suministro diario de agua transportada por carretera. Incluso hospitales, centros de salud y otras instalaciones públicas han quedado sujetos a la continuidad de estas entregas para garantizar condiciones mínimas de higiene.
En el lado humano de esta emergencia están los rostros de residentes y empresarios de la región, como el de Jorge Anel Samaniego, quien advierte que la situación no afecta únicamente a un distrito en particular, sino a toda la región. “El problema que tenemos no es solamente de una ciudad o de un distrito; es de toda la península de Azuero”, afirmó.

Samaniego advirtió que la degradación ambiental también responde a la falta de reforestación y al incumplimiento de normas básicas de manejo. “No hay problema con que usted sea ganadero o productor, pero tiene que cumplir protocolos de limpieza y tratamiento. No se puede simplemente abrir una compuerta y dejar que todo vaya al río”, expresó.
A su juicio, la ausencia de controles efectivos y de fiscalización ha permitido que la contaminación se prolongue más de lo debido, profundizando una crisis que impacta directamente en el acceso al agua potable.
Se buscó la versión del director del Idaan, Antonio Tercero, pero no hubo respuesta.
Sin embargo, detrás de estos documentos oficiales y contratos de carros cisterna emerge una realidad más profunda: Azuero vive bajo un estado de emergencia hídrica casi permanente. Lo que comenzó como una respuesta temporal ante la sequía terminó transformándose en un sistema estructural de abastecimiento para enfrentar la contaminación de los ríos, las limitaciones de las plantas potabilizadoras y una infraestructura incapaz de responder a la presión climática que hoy redefine la vida en la región y que cuesta millones de dólares por año.
