La situación del agua en Azuero no es reciente ni aislada. Un estudio científico advierte que el deterioro de la cuenca del río La Villa responde a años de presión ambiental acumulada, marcada por la débil fiscalización, el manejo inadecuado de desechos y múltiples fuentes de contaminación, factores que derivaron en la crisis hídrica registrada desde mayo de 2025.
La investigación, titulada “Crisis hídrica en Azuero: contaminación del río La Villa y necesidad de educación ambiental”, fue elaborada por investigadores de los centros regionales de Azuero de la Universidad de Panamá y la Universidad Especializada de las Américas, aborda las causas de una situación que impacta a más de 100 mil personas en Herrera y Los Santos.
El estudio, publicado en enero pasado en la revista Mesoamericana, se basó en una encuesta aplicada a 381 residentes de ambas provincias para conocer su percepción sobre la calidad del agua y el abastecimiento en la región.
Los resultados muestran que un 85% (324) de los encuestados considera que la contaminación del río La Villa responde a múltiples factores, entre ellos la actividad porcina, los vertederos municipales, los lixiviados, el uso de agroquímicos y las descargas de desechos.
En esa misma línea, el 48% (183) cree poco probable que el río pueda recuperarse por completo, lo que refleja un alto nivel de desconfianza sobre una posible reversión del daño ambiental.
El informe detalla que la contaminación se originó principalmente por aguas residuales sin tratamiento, el uso intensivo de agroquímicos y los lixiviados provenientes de vertederos a cielo abierto, factores que afectan de forma constante la cuenca.

Además, advierte que los niveles de coliformes fecales pueden aumentar hasta 22 veces durante la temporada lluviosa, producto del arrastre de excretas animales y aguas residuales hacia el cauce principal.
También se menciona el impacto del vertedero de El Colmón, en Macaracas, cuyos lixiviados alcanzaban afluentes que desembocaban en el río Estivaná y luego en el río La Villa. Este vertedero a cielo abierto fue cerrado por el Ministerio de Ambiente (Miambiente) y el Municipio de Macaracas en julio de 2025.
Actualmente, Miambiente sostiene que la calidad del agua en la cuenca 128 del río La Villa se mantiene en condiciones adecuadas.
Lea el estudio científico completo sobre la crisis del agua en Azuero:
Adjuntos
Contaminacion.pdfLa entidad afirma que, tras las evaluaciones realizadas, no se han detectado puntos críticos de contaminación en el afluente.
“No encontramos focos críticos de contaminación, ya que se han estado realizando las adecuaciones y las sanciones correspondientes”, indicó la institución.
La entidad añadió que existe una mesa permanente de trabajo interinstitucional para impulsar proyectos prioritarios en la región de Azuero.
Desconfianza en Azuero
El estudio también revela una fuerte desconfianza ciudadana sobre el agua potable. El 77% (293) de los encuestados considera que el agua distribuida sigue contaminada y rechaza la recomendación de hervirla antes de consumirla. Solo un 4% (15) asegura confiar plenamente en las medidas oficiales.
Asimismo, el 74% (282) señala que los principales efectos de la crisis han sido los cortes de agua, la desconfianza en el servicio y el deterioro ambiental.
Aunque las plantas potabilizadoras Roberto Reyna, en Herrera, y Rufina Alfaro, en Los Santos, operan a plena capacidad, el Ministerio de Salud (Minsa) y el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) mantienen la recomendación de hervir el agua como medida preventiva.
El estudio plantea que el deterioro de la cuenca ha sido progresivo y que la capacidad institucional para contenerlo ha sido limitada. En ese contexto, el 42% (160) de los encuestados considera que las autoridades no cumplieron su labor de vigilancia ambiental, mientras que un 32% (122) atribuye la crisis a la falta de conciencia y participación ciudadana.

De acuerdo con el análisis, la contaminación del río La Villa no fue atendida como una prioridad hasta que comenzaron los episodios de cortes y desabastecimiento de agua en la región.
El informe concluye que la recuperación de la cuenca requerirá acciones sostenidas, como una mayor fiscalización ambiental, inversión en tratamiento de aguas, educación ambiental y participación ciudadana.
Los investigadores advierten que, sin monitoreo constante, sanciones efectivas y coordinación entre instituciones, la crisis seguirá afectando el suministro de agua potable y el equilibrio ambiental de la región.
En resumen, para los investigadores, la situación del río La Villa refleja cómo años de contaminación, escasa vigilancia ambiental y respuestas tardías terminaron afectando el acceso al agua potable de miles de personas en Azuero.
Datos de interés
Investigadores:
Lourdes E. Arosemena (Universidad Especializada de las Américas, sede Los Santos, Panamá)
Diego A. Arrocha (Universidad de Panamá, Centro Regional Universitario de Azuero, Panamá)
Félix H. Camarena (Universidad de Panamá, Centro Regional Universitario de Azuero, Panamá)
Alexis Camargo (Universidad de Panamá, Centro Regional Universitario de Azuero, Panamá)
