Usuarios de la cinta costera, ubicada en la avenida Balboa, denunciaron el deterioro de los espacios públicos, la falta de mantenimiento en las áreas verdes, la acumulación de basura en algunos sectores y la proliferación de estructuras improvisadas a lo largo de la vía peatonal.
La cinta costera es uno de los sitios recreativos más concurridos de la ciudad capital. Panameños y extranjeros la utilizan para caminar, practicar ciclismo y recrearse; sin embargo, según las denuncias ciudadanas, el lugar lleva meses sin recibir mantenimiento continuo.
Las quejas indican que caminar o correr por la cinta costera se ha vuelto incómodo debido a los malos olores provocados por los residuos acumulados. Además, el herbazal alcanza la altura de las bancas destinadas al descanso de los visitantes.
Un recorrido realizado por La Prensa confirmó las denuncias de los usuarios, quienes aseguran que el ambiente ha cambiado drásticamente en los últimos meses, afectando la imagen y el uso familiar de este espacio recreativo.
La responsabilidad sobre el uso, administración y mantenimiento de las tres etapas de la cinta costera corresponde al Ministerio de Obras Públicas (MOP), tal como lo establece el Decreto Ejecutivo No. 281 del 15 de diciembre de 2017.
Actualmente, ninguna de las tres etapas recibe mantenimiento formal a través de una empresa, debido a que recientemente el MOP adjudicó un nuevo contrato para estas labores.
Se trata de la licitación del proyecto “Servicio de mantenimiento y recuperación de las áreas verdes, infraestructura y vialidad de la Cinta Costera – etapas I y II; Cinta Costera III, Mirador del Pacífico y Calzada de Amador”, que contempla una inversión de 25 millones de dólares.
La licitación comenzó en 2025 con la presentación de propuestas en diciembre pasado; sin embargo, debido a los reclamos presentados por las empresas oferentes, el proceso de adjudicación se extendió durante varios meses.
Según el ministro de Obras Públicas, José Luis Andrade, el proceso de adjudicación tomó cuatro meses debido a los reclamos permitidos por la Ley 22 de 2006 de Contrataciones Públicas, los cuales debieron ser resueltos por el Tribunal Administrativo de Contrataciones Públicas mediante fallo.
Aunque el contrato ya fue adjudicado, Andrade confirmó que aún esperan el refrendo de la Contraloría General de la República. Una vez se apruebe el refrendo, el proyecto tendrá un plazo de ejecución de 1,095 días calendario, equivalentes a tres años de mantenimiento.
Mientras culmina este proceso, el MOP informó que realizará labores temporales de mantenimiento en la Cinta Costera.

Entre los alcances del proyecto figuran trabajos civiles, rehabilitación del tramo marino y de la escollera de la Calzada de Amador, además de labores de jardinería y mantenimiento de áreas verdes.
El MOP destacó que “la intervención busca recuperar espacios turísticos emblemáticos de la ciudad de Panamá que no han recibido mantenimiento integral en la última década”.
Según el titular de Obras Públicas, con esta adjudicación se logró un ahorro de ocho millones de dólares. “El gobierno anterior había licitado trabajos con un alcance menor y por 33 millones de dólares”, indicó.
El proyecto de mantenimiento está dividido en tres renglones. El primero, correspondiente a la Calzada de Amador, fue adjudicado al Consorcio S&C Cinta Costera y Calzada de Amador por 5,079,106.74 dólares.
Este tramo abarca cuatro kilómetros desde la rotonda cercana al Biomuseo hasta la entrada de Isla Flamenco.
El segundo renglón corresponde a las etapas I y II de la Cinta Costera y fue adjudicado al Consorcio C&T Cinta Costera por 10,239,900 dólares. Este contrato cubre un tramo de 5.4 kilómetros desde la conexión de la avenida de los Mártires y la Ascanio Arosemena con el viaducto 3 de Noviembre, hasta el empalme con el Corredor Sur y Vía Israel.
El tercer renglón cubrirá la Cinta Costera III y el Mirador del Pacífico. La entidad adjudicó este tramo al Consorcio S&C por 9,676,800 dólares. Comprende 5.5 kilómetros desde la rotonda del Mercado de Mariscos hasta el retorno cercano al puente de las Américas, incluyendo el rompeolas turístico, accesos hacia Amador, estacionamientos, skatepark, canchas, ciclovías y áreas verdes.

