El terremoto del 9 de octubre sacudió viviendas, dañó edificios y puso a prueba las construcciones de Panamá. Mientras las autoridades evalúan los daños, Sion Atencio, representante del Colegio de Ingenieros ante la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura, defiende una de las herramientas que, a su juicio, ha contribuido a reducir la vulnerabilidad de las edificaciones: el reglamento estructural panameño.

+info

Terremoto en Panamá: lo que revela sobre la seguridad de los edificios

Su argumento se remonta a 1976, cuando el país comenzó a desarrollar normas antisísmicas inspiradas en criterios del código de California, Estados Unidos, una región marcada por la actividad de la falla de San Andrés. Desde entonces, los requisitos se han vuelto más estrictos. Sin embargo, el sismo también reabre una pregunta sobre los edificios construidos antes de que esas normas fueran obligatorias.

La falla de San Andrés es una fractura geológica situada en California, donde interactúan las placas tectónicas del Pacífico y Norteamérica. El movimiento relativo de estas placas acumula tensión en la corteza terrestre y puede provocar terremotos de gran magnitud.

Atencio sostiene que Panamá cuenta hoy con criterios de diseño más exigentes que los utilizados décadas atrás. El Reglamento Estructural Panameño establece parámetros para considerar la amenaza sísmica, las características del suelo y el uso de cada edificación. Sin embargo, esa protección no puede darse por sentada en todas las construcciones, especialmente en aquellas levantadas cuando no existían las mismas exigencias técnicas.

La cronología

La regulación comenzó a tomar forma en 1976, cuando se elaboró un código antisísmico que, según Atencio, servía principalmente como referencia. El cambio llegó con el Reglamento Estructural Panameño de 1984, que estableció requisitos de cumplimiento obligatorio para el diseño de estructuras. Desde entonces, el país ha actualizado sus normas en distintas ocasiones, con nuevas versiones en 1994, 2004 y 2021.

1976
Año en que Panamá comenzó a desarrollar normas antisísmicas.
1984
Año en que los requisitos estructurales pasaron a ser obligatorios.
2021
Año de la versión más reciente del reglamento mencionada en el reportaje.
4
Cantidad de las principales actualizaciones del reglamento estructural panameño.

El ingeniero atribuye parte de la resistencia esperada de las construcciones modernas a la aplicación de esos estándares. Los cálculos incorporan estudios de suelo y parámetros que permiten estimar cómo podría responder una estructura ante un terremoto.

También toman en cuenta el tipo de edificación. Los hospitales y las escuelas, por ejemplo, requieren criterios más conservadores debido a la importancia de proteger a sus ocupantes y garantizar, en la medida de lo posible, su funcionamiento.

1

Código sísmico: Panamá hizo obligatorias las normas estructurales en 1984 y las ha actualizado hasta la versión de 2021.

2

Edificios antiguos: Los cascos históricos de Panamá y Colón albergan construcciones que, según el ingeniero Sion Atencio, ameritan evaluaciones técnicas.

3

Más seguridad, mayor costo: Las normas actuales consideran el suelo y la amenaza sísmica, pero pueden exigir más acero y concreto para reforzar las estructuras.

4

- Tareas pendientes: Tras el sismo, se plantea revisar edificios antiguos, inspeccionar estructuras afectadas y actualizar los parámetros técnicos del reglamento.

“Como tenemos un código conservador, esto genera que, al hacer los cálculos y usar factores de seguridad altos, las estructuras nuestras son más robustas”, explicó Atencio. Esa exigencia, añadió, implica utilizar más acero y concreto, lo que puede elevar los costos de construcción. El ingeniero afirmó que se ha opuesto a los intentos de flexibilizar las normas porque considera que la seguridad humana debe prevalecer sobre el abaratamiento de las obras.

Edificios antiguos

Sin embargo, la existencia de un reglamento no significa que todas las edificaciones tengan el mismo nivel de protección. Atencio considera que las construcciones levantadas antes de la entrada en vigor de las normas obligatorias requieren especial atención, en particular aquellas que no fueron diseñadas con los criterios sísmicos actuales o que carecen de estudios de suelo comparables con los que se realizan hoy.

Entre los edificios que, a su juicio, deberían revisarse mencionó construcciones antiguas de los centros históricos de Panamá y Colón, además de edificios municipales y estructuras patrimoniales. También citó la Casa Wilcox, en Colón, y el antiguo edificio del Ministerio de Salud en Chiriquí.

Terremoto en Panamá: el secreto de las edificaciones, las normas sísmicas y la falla de San Andrés
La Casa Wilcox en Colón. Archivo

“Yo revisaría todos los edificios del casco viejo”, afirmó. Su señalamiento no significa que esas estructuras estén necesariamente en riesgo, sino que, por su antigüedad y por las normas bajo las cuales fueron construidas, ameritan evaluaciones técnicas para determinar su estado.

El edificio de la Lotería

El edificio de la Lotería Nacional, en la ciudad de Panamá, también surgió en la entrevista como ejemplo de una construcción anterior a los reglamentos actuales. Atencio explicó que fue diseñado en la década de 1970 por el ingeniero Diego Pardo y sostuvo que incorporaba criterios conservadores para su época, así como una estructura y unas cimentaciones robustas.

El ingeniero mencionó, además, que investigadores de la Universidad Tecnológica de Panamá trabajan en modelos de edificios antiguos para analizar su comportamiento. Estos estudios podrían aportar información para comprender mejor las condiciones de las construcciones que no fueron diseñadas conforme a las normas vigentes.

Terremoto en Panamá: el secreto de las edificaciones, las normas sísmicas y la falla de San Andrés
El edificio de la Lotería fue construido antes de las normas estructurales vigentes. Archivo

La revisión de las edificaciones antiguas no es el único reto. Atencio señaló que el Comité Consultivo Permanente de la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura examina los avances internacionales y las modificaciones que pueden incorporarse al reglamento panameño.

Tras el terremoto, indicó, el comité debía reunirse para analizar posibles mejoras. Entre los asuntos pendientes mencionó completar el mapeo de las curvas de aceleración espectral, herramientas que los ingenieros utilizan para estimar cómo podrían responder edificios, puentes, muros y cimentaciones ante los movimientos del suelo.

Los puentes

Los puentes Centenario y de las Américas también fueron parte de la conversación. Atencio sostuvo que el Centenario fue diseñado con criterios estructurales específicos para puentes y cuenta con elementos destinados a permitir que la estructura responda a los movimientos sísmicos.

Terremoto en Panamá: el secreto de las edificaciones, las normas sísmicas y la falla de San Andrés
Puente de Las Américas. Foto: LP/ Alexander Arosemena

Sobre el puente de las Américas, explicó que fue diseñado con normas estadounidenses de su época y que ha recibido trabajos de mantenimiento en componentes como las pilas, las losas de acceso, el arco metálico y los tensores. No obstante, determinar su estado después del terremoto requiere inspecciones técnicas de las autoridades competentes.

El terremoto deja así dos tareas: comprobar el estado de las estructuras que pudieron resultar afectadas y evaluar las construcciones levantadas bajo normas anteriores. Esta última necesidad también ha sido planteada por la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA). Atencio defiende que Panamá mantenga criterios estrictos de diseño y actualice los parámetros técnicos con base en nuevas investigaciones.