El lanzamiento del nuevo partido político del expresidente Martín Torrijos, bautizado como Unidos para la Nueva Era (UNE), generó inmediatas reacciones en el ámbito público debido a la coincidencia de sus siglas con la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) de Guatemala.
Y es que este último colectivo fue fundado por el fallecido mandatario guatemalteco Álvaro Colom, de quien Torrijos, en un principio, llegó a ser asesor ad honorem.
Sobre posibles nexos o inspiraciones, Torrijos aclaró en Telemetro este martes que sabe de la existencia del conglomerado en Guatemala, pero que se trata de mera “coincidencia”.

Torrijos desvinculó por completo su plataforma política de cualquier influencia foránea.
“No tiene nada que ver en Guatemala, ni con ninguna ONG ni nada”, sentenció el exmandatario. Explicó que el nombre responde estrictamente a un concepto adaptado a las necesidades actuales de Panamá: la unidad para enfrentar retos tecnológicos y sociales.
“Es la era de la inteligencia artificial, de corregir errores, los problemas de la justicia, de la impunidad. Esa nueva era nos convoca a unirnos a diseñar un nuevo país”, argumentó Torrijos para justificar la identidad de la organización.
Al ser cuestionado sobre el pasado de Colom, quien se encontraba a la espera de un proceso judicial por presunta corrupción, antes de morir y si esto podría salpicar la imagen de su nueva propuesta en Panamá, Torrijos tomó distancia con firmeza. El político panameño restó importancia al asunto y atribuyó la igualdad de las siglas a una simple casualidad idiomática. “Ya es difícil tener un nombre único. Hasta Atenógenes deben haber varios”, señaló el expresidente.
El líder político también aprovechó para justificar la integración de figuras procedentes de su antiguo colectivo, el Partido Revolucionario Democrático (PRD). Afirmó que “no todo el mundo en el PRD es malo” y que el verdadero propósito de UNE es convocar y sumar a ciudadanos de diversas corrientes para sacar al país adelante.
Para consolidar formalmente esta nueva opción de cara a los comicios de 2029, Torrijos y su equipo deberán superar el reto de recolectar al menos 45,503 firmas exigidas por el Tribunal Electoral y mantienen como fecha límite el 31 de diciembre de 2027.

