Christopher Landau, vicesecretario de Estado de Estados Unidos, durante su intervención en la 56 Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) reclamó una organización más activa frente a las amenazas que, a juicio de Washington, ponen en riesgo la democracia y la seguridad del hemisferio.
Desde Panamá, Landau afirmó que la OEA enfrenta un déficit de resultados más que de reuniones o declaraciones, y pidió a los Estados miembros demostrar que el organismo puede responder de manera efectiva a los desafíos de la región. “El pueblo de esta región no está esperando nuestra retórica; está esperando nuestros resultados”, aseguró el martes.
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“El año pasado, en este mismo foro, lancé un desafío. Dije que este organismo no sufre de una escasez de reuniones, declaraciones o comisiones; de lo que sufre es de una escasez de resultados. Les pedí que me ayudaran a demostrarle a nuestro Presidente y a nuestro pueblo que nuestra sustancial inversión en esta organización vale la pena. Así que veamos”, pronunció.
.@DeputySecState Christopher Landau lideró la delegación de Estados Unidos durante la Asamblea General de la OEA en Panamá, resaltando el compromiso de la administración Trump con fortalecer nuestras asociaciones en nuestro hemisferio. pic.twitter.com/Ptizb6lB6H
— USA en Español (@USAenEspanol) June 24, 2026
El funcionario destacó como uno de los principales logros recientes el respaldo de la OEA a la transición hacia la Fuerza de Supresión de Pandillas en Haití, una decisión que después facilitó una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para autorizar operaciones contra grupos armados.
Landau también elogió el apoyo de países como Bahamas, Canadá, El Salvador, Guatemala y Jamaica, aunque advirtió que la misión requiere más financiamiento, equipamiento y personal para evitar que Haití vuelva a caer en el caos.

Bolivia
En lo que respecta a democracia, el vicesecretario de Estado centró buena parte de su intervención en Bolivia. Según dijo, la elección del presidente Rodrigo Paz en 2025 representó un mandato claro de los votantes que hoy enfrenta intentos de desestabilización mediante actos violentos.
“Esto no es una disputa política; es un asalto a la democracia misma”, manifestó.

Landau instó a los Estados miembros a respaldar al gobierno boliviano y a responder con acciones concretas frente a quienes buscan revertir los resultados electorales por medios extrainstitucionales.
El funcionario también reconoció el papel de las misiones de observación electoral de la OEA en Bolivia, Perú y Colombia, pero alertó que en el caso de Bolivia, “la democracia no termina cuando se cuentan los votos y los observadores recogen sus cosas y se van a su país.

“Les pregunto sin rodeos: una vez que nuestras declaraciones sobre elecciones creíbles han concluido, ¿cómo responde este organismo cuando opositores violentos buscan deshacer esos resultados?“, añadió.
A su juicio, la OEA debe asumir una posición más firme cuando grupos opositores recurren a la violencia para desafiar gobiernos elegidos democráticamente.
Cuba y Nicaragua
También abordó la situación de Cuba. Calificó a la isla como un “Estado fallido”, acusó al gobierno cubano de mantener un régimen autoritario sin elecciones durante más de seis décadas y advirtió que el país atraviesa un proceso de colapso que obliga a emprender reformas económicas y políticas inmediatas.

Washington también dirigió críticas al gobierno de Nicaragua. Landau afirmó que los nicaragüenses deben disfrutar de las mismas libertades fundamentales que el resto de los ciudadanos del continente y aseguró que no debe existir tolerancia para los regímenes totalitarios en el hemisferio.
La seguridad
La seguridad también entró en su agenda. El vicesecretario pidió una respuesta más agresiva frente al narcotráfico y, en particular, contra el tráfico de fentanilo.
Afirmó que existe una relación directa entre el comercio de drogas, el fortalecimiento de las organizaciones criminales y el debilitamiento de las instituciones democráticas en las Américas.
“Ningún país representado aquí quiere que las pandillas controlen los vecindarios, que los cárteles controlen las rutas comerciales o que los traficantes determinen quién y qué cruza sus fronteras. Y no obstante, en todo nuestro hemisferio, las organizaciones delictivas transnacionales continúan desafiando la autoridad de los gobiernos legítimos y amenazando la seguridad de nuestros ciudadanos. Ese es el mundo en el que vivimos, y esta organización debe estar a la altura”, advirtió.
Landau también respaldó las reformas administrativas impulsadas dentro de la OEA, aunque dijo que el proceso debe continuar. En ese sentido, pidió cambios adicionales en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo al que reclamó menos “deriva ideológica” y una actuación más enfocada en resultados concretos.
Al cerrar su discurso, el representante estadounidense reiteró que su país desea mantener un papel activo en el continente y trabajar con los demás gobiernos de la región. Sin embargo, dejó claro que Washington espera una organización hemisférica más orientada a la acción y menos a las declaraciones políticas.


