La Comisión de Credenciales, Reglamento, Ética Parlamentaria y Asuntos Constitucionales de la Asamblea Nacional rechazó y ordenó archivar una denuncia contra el presidente José Raúl Mulino por la supuesta comisión de delitos contra la administración pública, luego de que el año pasado confesara que, durante el proceso previo a su habilitación como candidato presidencial en 2024, advirtió a los magistrados del Tribunal Electoral (TE) que “les prendería el país por las cuatro esquinas” si no le permitían competir.
Los diputados alegaron, entre otras cosas, la falta de prueba idónea. Algunos, como Ernesto Cedeño, de la bancada Seguimos, y Benicio Robinson, del Partido Revolucionario Democrático (PRD), cuestionaron al denunciante porque solo se limitó a aportar una noticia como prueba: la portada de La Prensa del 22 de noviembre de 2025.

La noticia en cuestión recogió declaraciones de Mulino durante una visita a Costa Rica.
La votación quedó así: seis votos a favor, uno en contra y una abstención.
El comentario del presidente de la República, hecho público durante un discurso en el Teatro Nacional de Costa Rica tras recibir una condecoración oficial, en su momento abrió un debate sobre las presiones políticas ejercidas durante el proceso electoral pasado.
La Comisión de Credenciales abordó el tema después de las 6:30 p.m. de este miércoles 21 de enero, luego de una larga jornada en la que analizó los perfiles de personas designadas por el Ejecutivo como magistrados suplentes de la Corte Suprema de Justicia y como directivos de empresas e instituciones del Estado.
Cedeño fue el primero en tomar la palabra. Después de decir que no votó por Mulino y que considera que debe mejorar su gestión, sostuvo que no puede avalar un acto que viola el debido proceso. Dijo que el delito se tiene que probar y que el recorte de un periódico no es suficiente. “Él (Mulino) tiene intactos sus derechos y garantías fundamentales”, añadió.
Enseguida dijo que un recorte de un periódico no es prueba.
La denuncia fue presentada por el abogado José Luis Galloway Logan, quien citó el discurso de Mulino en Costa Rica tras recibir la orden Juan Mora Fernández.
Después de Cedeño, habló Benicio Robinson. Lo primero que dijo es que la denuncia no tenía “ni pies ni cabeza”.
Periódico en mano contó que no era abogado pero que tres miembros de su familia sí lo eran. “Siempre he dicho que los abogados lo que hacen es enredar todo para que nada salga bien”.
Robinson abrió su exposición con quejas y críticas. “Mañana sale una denuncia en La Prensa diciendo que fulano es ladrón y ya todo el mundo cree que es ladrón”, dijo, al lamentar que, en su caso, una denuncia se sustentara únicamente en una publicación periodística.
Defendió la existencia de prueba idónea. Luego dijo que la denuncia no contaba con su voto.
La única que votó en contra de que se archivara la denuncia fue Yamireliz Chong, de Vamos.
“No me han entregado nada que diga que se necesita una prueba idónea en el caso de presidente”, dijo.
Sustentó que para nadie es un secreto que fue el mismo Presidente de la República quien admitió en Costa Rica lo que les había dicho a los magistrados del Tribunal Electoral.
“No era presidente en ese momento, pero la única instancia que puede investigar si esas palabras fueron ciertas o no es la Asamblea Nacional (…)”, argumentó.
Siguió. “Que el presidente de mi país vaya a otro país a alardear —o no— de lo que hizo siendo candidato y, en este caso, de algo tan delicado como coaccionar a quienes tienen que cuidar la democracia, para mi consideración es grave”.


