En el piso 21 de un rascacielos en el exclusivo barrio de Punta Pacífica se encuentra la sede oficial de Polymarket, el popular sitio de predicciones basado en criptomonedas que ha ganado notoriedad durante el segundo mandato del presidente estadounidense Donald Trump.
Polymarket, cuyo valor se calcula en unos $15,000 millones, trasladó su base a Panamá tras ser objeto de escrutinio por parte de los reguladores estadounidenses. Según sus términos de servicio, cualquier disputa legal de los usuarios se resolverá mediante arbitraje privado en Panamá.
Como parte de una investigación de National Public Radio (NPR) de Estados Unidos, con colaboración de La Prensa, acudieron a la dirección que Polymarket anotó en los documentos presentados ante las entidades panameñas: el piso 21 de la Torre 1000 de Oceanía Business Plaza. No había rastro de Polymarket ni de la empresa con la que opera en Panamá, Adventure One QSS Inc. En su lugar, la oficina tenía un letrero: “García de Paredes Abogados”. Un empleado de la oficina afirmó no conocer ni a Polymarket ni a Adventure One, pero nombró al abogado Mario García de Paredes como la persona que dirige el lugar.

Al menos otras 15 empresas de criptomonedas, como Helix, Drift Protocol, Goldfinch y Parti —un sitio de predicciones en vivo que colabora con Polymarket— también tienen su domicilio en estas oficinas.
García de Paredes también está vinculado a la fallida FTX, la plataforma de intercambio de criptomonedas con sede en Bahamas cuyo fundador, Sam Bankman-Fried, recibió una sentencia de 25 años de prisión por fraude. Según documentos de bancarrota, la oficina aparece como acreedora de 13.889 dólares.

Ni Polymarket ni las demás sociedades, ni el abogado García de Paredes respondieron a solicitudes de comentarios.
Tras una intervención durante la administración de Joe Biden en 2022 por operar sin licencia en Estados Unidos, Polymarket cerró su negocio en ese país y se estableció en Panamá, una jurisdicción históricamente popular entre estadounidenses que buscan filiales offshore.
En Polymarket, cada día se negocian millones de dólares en apuestas que incluyen conflictos bélicos y la caída de líderes mundiales, como el venezolano Nicolás Maduro, actividades que son ilegales bajo la ley estadounidense.
De la redada del FBI al crecimiento explosivo
En el segundo mandato de Trump, la industria de los mercados de predicción experimentó un auge. En abril, Polymarket registró transacciones por más de $8,000 millones, frente a menos de $1,000 millones el año anterior, según la firma The Block.
Sumando a Kalshi, su principal competidor, el sector movió más de $24,000 millones en un solo mes.
Polymarket, que en 2022 había pagado $1.4 millones en multas y cerrado su oficina en Estados Unidos, vio cómo la investigación del FBI sobre su CEO, Shayne Coplan, quedaba en pausa tras la segunda investidura de Trump. El Departamento de Justicia estadounidense abandonó su pesquisa; Donald Trump Jr. se convirtió en asesor y su firma de capital de riesgo invirtió millones en la compañía. Incluso se permitió que una versión separada de Polymarket regresara al mercado estadounidense.
A pesar de ello, el sitio original sigue prohibido en Estados Unidos bajo el acuerdo de 2022. Los ciudadanos estadounidenses pueden acceder al sitio en “modo solo lectura”, lo que permite ver las apuestas pero no participar con dinero real.
El uso de una red privada virtual (VPN, por sus siglas en inglés) para eludir restricciones está prohibido, aunque investigaciones recientes muestran que estas medidas pueden ser vulnerables.

Un sargento del ejército estadounidense, Gannon Van Dyke, utilizó una VPN para apostar más de $33,000 sobre la posible caída de Maduro y ganó más de $400,000. Van Dyke —que participó en el operativo de captura de Maduro, en enero asado— está acusado de fraude electrónico y otros delitos, pero se ha declarado no culpable de utilizar información privilegiada.
Coplan, CEO de Polymarket, agradeció al Departamento de Justicia por reconocer la cooperación de su empresa, destacando que “trabajan de manera proactiva con todas las autoridades ante cualquier actividad sospechosa en su plataforma”.
Panamá y sus ventajas
La elección de Panamá como sede legal de Polymarket ofrece beneficios tanto fiscales como legales. Las empresas panameñas que operan fuera del país no pagan impuestos sobre la renta ni sobre ganancias de capital. Además, el sistema legal puede protegerlas frente a sentencias de tribunales extranjeros, ya que estas deben ser aprobadas por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para ser válidas.
“Desde el punto de vista fiscal y regulatorio, Panamá ofrece muchas ventajas”, señala Bruce Zagaris, abogado en Washington especializado en derecho penal internacional.
We looked into Polymarket's presence in Panama, obtained its government paperwork and visited its headquarters in Panama City.
— Bobby Allyn (@BobbyAllyn) May 5, 2026
There was no sign of Polymarket. Nobody had heard of Polymarket there.
After more digging, we found that more than a dozen other crypto companies…
Estas ventajas no difieren mucho de aquellas que adquieren las sociedades constituidas en Delaware, Estados Unidos.
Para Zagaris, la base en Panamá permite a los funcionarios de Trump adoptar un enfoque relativamente permisivo, ya que todas las apuestas polémicas ocurren fuera de la jurisdicción estadounidense. No obstante, advierte que esta situación podría cambiar con futuras administraciones: “Las plataformas offshore siempre deben conocer el origen de sus clientes. Lo que hoy no genera problemas, mañana podría sí”.
En Panamá, cualquier usuario puede ingresar al sitio, sin restricción, aunque hay una creciente lista de países que han bloqueado el acceso al sitio, como Francia, Alemania y Australia.
En la región, Argentina fue el primer país en ordenar el bloqueo. Lo hizo en marzo pasado, cuando un tribunal de Buenos Aires obligó a los proveedores de internet de todo el país bloquear el acceso al sitio y a sus dominios relacionados. También ordenó a Apple y Google eliminar o restringir las aplicaciones móviles de Polymarket.


