La Comisión de Credenciales, Reglamento, Ética Parlamentaria y Asuntos Judiciales suspendió este martes 6 de enero la sesión antes de iniciar la discusión del reglamento interno de la Asamblea Nacional, pese a que ese punto figuraba en la agenda oficial del día.
La decisión postergó un debate considerado clave para el funcionamiento legislativo, en medio de expectativas sobre el rumbo que tomarían las reformas internas al inicio del período parlamentario.
Dentro de la agenda, la Comisión de Credenciales tenía previsto, en los puntos 6 y 7, aprobar y votar las nuevas propuestas correspondientes al primer y segundo bloque de los proyectos de ley que modifican y adicionan artículos al texto único de la Ley 49 de 1984, que adopta el Reglamento Orgánico del Régimen Interno de la Asamblea Nacional.
No obstante, la sesión se concentró en los primeros cinco puntos del orden del día, relacionados con la ratificación de varios funcionarios. Entre ellos figuraban Luis Guillermo Raven Suárez, como miembro de la Junta Directiva de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), y Nissim Antebi Chreim, como integrante de la Junta Directiva de la Agencia Panamá Pacífico, en representación de la Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón.
De igual forma, la Comisión avaló la ratificación de Zulma Clobeth Guerra Mackenzie como gerente general de la Zona Franca Turística y de Apoyo Logístico Multimodal de Barú. Además, aprobó la metodología y el procedimiento para la consideración, revisión y análisis de las ratificaciones de los magistrados suplentes de la Corte Suprema de Justicia, conforme a lo establecido en la Constitución y en el Reglamento Orgánico de la Asamblea Nacional.
¿Sin consenso?
Cuando correspondía entrar en los puntos relacionados con el reglamento interno, la diputada y presidenta de la Comisión de Credenciales, Dana Castañeda, informó a los demás diputados que debía llevar al pleno de la Asamblea la lista de funcionarios ratificados, pero no regresó a la sesión.
Ante esta situación, los demás diputados de la comisión optaron por retirarse al pleno legislativo.
Consultado al respecto, el diputado de la coalición Vamos, Augusto Palacios, señaló que aún no se puede hablar de consenso, ya que ni siquiera se sentaron previamente a conversar sobre el tema. “Se incluyó en la agenda, pero no se abordó”, afirmó.

Para Palacios, este asunto debe abordarse con la seriedad que amerita, al tratarse de una exigencia clave para fortalecer la transparencia y la credibilidad del Órgano Legislativo.
Minutos antes, Castañeda había subrayado que el objetivo de la comisión es concluir el primer bloque de reformas para dar paso al segundo y, posteriormente, contar con un texto único que pueda ser llevado al pleno en el menor tiempo posible.
La diputada del partido Realizando Metas indicó que entre los ajustes en discusión figuran medidas orientadas a transparentar la administración interna, como establecer que el personal de los diputados no sea de carrera y que su vínculo laboral concluya con el período del parlamentario, así como la implementación de evaluaciones periódicas de desempeño.

A su juicio, estas reformas permitirían corregir prácticas históricas que han inflado la estructura administrativa de la Asamblea y han afectado la credibilidad de los funcionarios de carrera. “Si queremos poner orden, tenemos que empezar por el reglamento interno”, afirmó, al reiterar que las responsabilidades deben quedar claramente definidas para diputados, jefes inmediatos y personal administrativo.
Castañeda figura entre los cinco diputados con las planillas más altas de la Asamblea Nacional. La lista la encabeza el diputado Benicio Robinson, cuyo despacho registra un gasto mensual de $261,225 en salarios, seguido por Marcos Castillero, con $225,282, y Jaime Vargas, con $164,120; los tres, del Partido Revolucionario Democrático (PRD). Más abajo aparece Crispiano Adames, también del PRD, con $122,825, y en quinto lugar Castañeda, con una planilla que asciende a $120,675 mensuales.


