La Comisión de Credenciales de la Asamblea Nacional concluyó este miércoles 15 de abril el proceso de entrevistas a aspirantes a magistrados del Tribunal Electoral, en una jornada marcada por coincidencias discursivas en torno a la modernización institucional y la necesidad de fortalecer el capital humano.
Los candidatos desfilaron con propuestas que, aunque diversas en matices, apuntaron a un mismo diagnóstico: la entidad requiere ajustes técnicos para responder a las exigencias de un sistema democrático cada vez más complejo.
El abogado Juan Carlos Pérez abrió la ronda insistiendo en la profesionalización del recurso humano como eje central de su propuesta. Subrayó que la naturaleza técnica del Tribunal exige personal altamente especializado, capaz de sostener el funcionamiento de una institución que no solo organiza elecciones, sino que también administra justicia electoral. Para Pérez, sin ese soporte humano cualificado, cualquier intento de modernización quedaría incompleto.
En esa misma línea, Boris Alexis Corcho amplió el debate hacia la transparencia tecnológica. Señaló la ausencia de un sistema abierto que permita al ciudadano consultar la jurisprudencia por temática, lo que, a su juicio, limita la construcción de precedentes claros. Corcho planteó, además, la incorporación de inteligencia artificial como herramienta de apoyo, junto con la necesidad de capacitar continuamente al personal.
Por su parte, la funcionaria de la Asamblea Nacional, Ceila Peñalba, centró su intervención en la profesionalización de las mesas de votación y en el manejo de los fondos públicos. Insistió en que cualquier uso de recursos estatales debe pasar por procesos rigurosos de fiscalización, justificación y publicación, en un intento por blindar la institución.
Carrera administrativa
El jurista Alberto Guerra llevó el debate hacia la estructura interna del Tribunal, proponiendo la implementación de una carrera administrativa formal. Argumentó que el ingreso y el ascenso del personal deben regirse por concursos públicos y criterios técnicos, especialmente en materia electoral, para evitar nombramientos basados en afinidades políticas.
Yazmín Elena Domingo retomó el tema de la protección institucional, enfatizando la responsabilidad de resguardar la integridad del Tribunal. Su planteamiento giró en torno a la capacitación constante del personal como mecanismo para fortalecer la confianza ciudadana en los procesos electorales.
Por su parte, Boris Núñez, propuso reforzar el papel de la Comisión de Reformas Electorales como espacio de consenso entre actores políticos y sociales.
Luis Carlos Zapata, en tanto, apostó por una mayor incorporación de tecnología como vía para que el Tribunal cumpla eficazmente su rol. Su propuesta, aunque menos detallada, coincidió con la de otros aspirantes en la necesidad de actualizar las herramientas digitales de la institución.
Envían informe al pleno
Al cierre de la jornada, la Comisión delineó la parte resolutiva de su informe técnico: remitir al pleno legislativo la lista de candidatos que cumplen con los requisitos establecidos, junto con los 24 expedientes completos para su revisión. Este paso marca la transición del proceso hacia una fase más política, en la que las decisiones finales recaerán en el pleno de diputados.

El diputado de Vamos, Augusto Palacios valoró el proceso como “interesante” y destacó que se brindó la oportunidad a todos los aspirantes de exponer sus planes de trabajo. Reconoció la capacidad de los candidatos, pero advirtió que cada corriente política respaldará opciones distintas.
En medio de especulaciones en los pasillos legislativos —donde ya circulan nombres como el del fiscal de Cuentas Jaime Barroso—, Palacios insistió en que su bancada no negociará espacios en el Tribunal Electoral y abogó por mantener a la institución “con un pie alejado de la política”, en un intento por preservar su independencia.
