Junio es considerado el mes más verde del año, no solo porque tiene días importantes para reflexionar sobre la protección del medio ambiente, sino por distintas actividades en las que podemos tomar participación y colaborar, para propiciar un manejo ambiental sostenible que ayude a reducir el alto impacto de cada una de las acciones diarias que realizamos en el planeta.

En este contexto, es preciso aplaudir los programas que pueden focalizar esfuerzos para avanzar con paso firme hacia la sostenibilidad y el cuidado ambiental, como el proyecto Alianza por el millón, dirigido por el Ministerio de Ambiente, con la colaboración de alianzas público privadas, marcando un hito histórico por la determinación y empeño con el que la presente gestión gubernamental lo ha promovido, destinando grandes esfuerzos para asegurar que las futuras generaciones cuenten con un valioso legado para su bienestar.

Esta alianza de organizaciones tiene el objetivo de promover la reforestación sostenible en Panamá, donde la tierra tiene las condiciones necesarias para el desarrollo forestal. Más allá de la reforestación, la Alianza por el Millón hace hincapié en la importancia de la reconstrucción ambiental, no solo como un proceso necesario para mantener los ecosistemas que permiten la vida en el planeta, sino también porque necesitamos proteger los recursos hídricos, especialmente a raíz de la reciente noticia sobre la posible creación de un cuarto juego de esclusas para el año 2025, debido al incremento del tránsito y a la creación de buques de mayor calado.

Reforestar es vital para los ecosistemas terrestres y para las personas, pues ayuda a la recuperación de las cuencas hidrográficas; crea barreras contra el viento y protege los cultivos; detiene la erosión de los suelos, debido a que mantiene estables los niveles de humedad y nutrientes; y absorbe las partículas de carbono en el aire. En otras palabras, reforestar potencializa los servicios ambientales que ayudan a mejorar la calidad de vida de los habitantes.

El pasado sábado, 24 de junio, se realizó la tercera jornada nacional de reforestación que, junto al programa de voluntariado gubernamental, ofreció un espacio de interacción con la naturaleza, y miembros de distintas organizaciones dijimos “presente”, por el futuro de Panamá y del mundo. Fue una forma de trabajar en equipo y en colaboración con familiares, colegas y amistades. Quedó en evidencia que, cuando nos unimos, podemos hacer desarrollar grandes proyectos, pues como dice el famoso refrán: “La unión hace la fuerza”.

El cambio climático es una realidad y sus secuelas tienen un alto impacto, principalmente en las naciones más vulnerables, incluyendo a Panamá. Debemos aprovechar la plataforma existente para que otro cambio positivo ocurra, uno en el que podemos colaborar y ser corresponsables; un cambio que empieza por nosotros mismos para que, en un futuro próximo, en vez de arrepentirnos de lo que pudimos haber realizado, celebremos, juntos, la satisfacción de haber aportado y podamos admirar el florecer de lo que un día sembramos con dedicación.