Esta semana se produjeron algunos anuncios y acciones y, por otro lado, se han creado algunas expectativas sobre si el mandatario aprobará o vetará el proyecto de ley aprobado por medio del cual se modifica el reglamento interno de la Asamblea Nacional. Ojalá lo vete, aunque esto signifique un triunfo para el ala de sinvergüenzas de la Asamblea.
Entre los anuncios, destaca el del posible cobro del 7% sobre el uso de algunas plataformas digitales, así como de los servicios de transporte tipo “Uber”. Por un lado, hay quienes lo ven como una medida justa, pues los negocios al por menor, con los cuales compiten quienes venden de todo por internet, sí pagan al fisco ese impuesto.
Creo que, si bien es cierto que habrá quienes seguirán comprando por internet, habrá un bloque de personas que probablemente preferirá hacerlo como se hacía antes: lista para quienes salen de viaje y esperar un poquito más.
Por otro lado, habrá quienes tienen el privilegio de contar con una tarjeta de crédito emitida en Estados Unidos. Consideraría yo que son los más pudientes, los que se pueden dar ese lujo, y ellos seguirán comprando por internet sin tener la menor afectación.
Y el último grupo será el que no le dará importancia a ese importe adicional del 7% del monto cobrado. Si este grupo será el mayoritario o no, no creo que nadie pueda adelantarse a especular, pero será el grupo al que le tocará aportar la diferencia que se busca para compensar la exoneración para adquirir viviendas.
Otro anuncio fue la solicitud de Apede, de la que se han hecho eco otras organizaciones similares, de fortalecer la estabilidad jurídica de las empresas que han venido a Panamá a invertir. No es desconocido que la inversión extranjera en el país ha venido disminuyendo ya sea por aprensiones ante fallos jurídicos que han afectado a estas empresas en el país, o por la ley que, hasta cierto punto, deja desprotegidas a las empresas que hacen esta inversión después de cumplidos los 10 años de haberse establecido.
En el área meteorológica, el Canal de Panamá ha anunciado que reducirá la cantidad de navíos que cruzan el Canal y que volverá a reducirla el siguiente mes. Esto significa que se deja de percibir un ingreso considerable para el país, que es la base de muchas de las inversiones gubernamentales. Esto enciende muchas alarmas, pues no se afecta solo el cobro de peajes de los buques que cruzan el Canal, sino también toda la cadena logística, que es uno de los pilares de los ingresos fijos y crecientes que tenemos en la actualidad.
Si bien es cierto que el impacto del alto precio del combustible ha decrecido un poco, me informan varias fuentes que la industria de los restaurantes se ha venido viendo impactada desde el pasado mes de junio y que no se vislumbra una pronta recuperación, por lo menos hasta fin de año. Si esta industria empieza a “flaquear”, el impacto es inmediato en el mundo laboral del país.
Muchos pudieron percibir la presencia de soldados, principalmente estadounidenses, incluyendo a su ministro de Defensa o de Guerra, quien paralizó parte de Panamá Oeste como si fuera el otrora gobernador, como diría mi primo, “como en los viejos tiempos”. Considero que en la guerra contra el narcotráfico nos debemos unir todos. En este sentido, nos encontrarían a todos alineados, pero muchos consideramos que nuestro Canal es indefendible en la forma como nos lo han querido vender.
Si se han hecho acuerdos, como los que han sido anunciados en otros países, digan las cosas como son. Los que seguimos las noticias por televisión, periódicos o redes sociales sabemos que un ataque con drones al Canal no solo es posible, sino también lógico. Este tipo de ataques los estamos viendo en la guerra que un dirigente supuestamente acabaría en 48 horas, la de Ucrania contra Rusia, o en la de Estados Unidos contra Irán, y cuyo fin el mismo dirigente ha anunciado múltiples veces. El mundo entero sabe que son casi incontrolables.
La verdad es que las próximas dos semanas serán cruciales para el país, la región y el mundo. Amanecerá y veremos.
El autor es dirigente cívico y analista.

