Exclusivo

Panamá frente a la tormenta petrolera: hora de elegir entre supervivencia y liderazgo

Panamá frente a la tormenta petrolera:  hora de elegir entre supervivencia y liderazgo
Fotografía de archivo de una bomba de petróleo en Alemania. EFE/EPA/RONALD WITTEK

Estamos claros en que la interrupción del estrecho de Ormuz está generando pérdidas al mercado de más de 14 millones de barriles por día. Esta pérdida acumulada podría estar alcanzando los 650 millones de barriles, aunque algunos ya hablan de 1,000 millones o incluso más.

Todos los días surgen noticias que indican una reducción en los inventarios de combustibles en Estados Unidos y también en los inventarios globales de petróleo, que en varios países están llegando a mínimos históricos. Es posible que tengamos que racionar la demanda y experimentar situaciones similares a las que vivimos durante el Covid. Es claro que el colchón de seguridad se ha perdido, mientras que muchos en el mundo observan tanto el aumento de los precios como la disminución del suministro. Por otro lado, algunos consideran que la amenaza de alcanzar los $150 por barril ya es una realidad.

Panamá frente a la tormenta petrolera:  hora de elegir entre supervivencia y liderazgo
El barril de petróleo Brent se mantiene por encima de los 100 dólares.

En Panamá, no podemos darnos el lujo de simplemente dejar pasar esta situación. Importamos el 100% de los combustibles fósiles que se utilizan en los diferentes sectores de la economía nacional, y cada vez que estos suben, impactan directamente al sector transporte, al sector eléctrico y al costo de los productos que consumimos diariamente. Esto dejará de ser una noticia del Lejano Oriente para convertirse en una realidad en nuestro país.

Al observar el último reporte público de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos, podemos ver que, de nuestra capacidad instalada de generación eléctrica, de poco más de 5,000 MW, aproximadamente el 57% proviene de fuentes renovables, es decir, de nuestro viento, sol y agua. Por otro lado, contamos con un parque térmico, principalmente a gas, que utilizamos para principalmente respaldar durante la estación seca, en momentos de alta demanda o ante situaciones climáticas. Esa dependencia nos cuesta millones de dólares al año, tanto en pagos de electricidad directa de todos, como en subsidios.

Tenemos que aprovechar los cambios que se están dando a raíz del cierre de Ormuz. Más que buscar mitigar un evento que, con suerte, podría durar seis meses o un año, aunque la experiencia de la guerra en Ucrania nos demuestra que estos conflictos pueden prolongarse, debemos pasar de la planificación de la transición energética a una verdadera transformación energética, acompañada de una ejecución clara.

El gobierno debe actuar con rapidez y precisión. Es importante reforzar las reservas estratégicas, analizar la diversificación de proveedores y mantener subsidios focalizados en el transporte público, el gas de uso doméstico y las tarifas eléctricas, utilizando herramientas que permitan dirigirlos realmente hacia los sectores más vulnerables. Al mismo tiempo, debemos impulsar una campaña nacional de eficiencia energética, promover el teletrabajo y el uso masivo del transporte público, así como racionalizar el consumo en el sector público. Impulsar las instalaciones de techos solares, uso de baterías e incorporar movilidad eléctrica, acciones que se pueden desplegar rápidamente. Todas estas acciones, aunque parezcan pequeñas, pueden ayudar a evitar que el costo energético se vuelva insostenible.

Por otro lado, como país tenemos la oportunidad de aprovechar los ingresos adicionales que puedan generarse a raíz de esta coyuntura y canalizarlos hacia políticas claras de transformación energética, no solo mitigación temporal.

Personalmente, veo tres escenarios posibles. El más probable es que los precios se mantengan entre $100 y $140 durante los próximos seis meses o hasta un año, lo que generará inflación y presión sobre las finanzas públicas. Un escenario de mayor riesgo implicaría que el cierre del estrecho se prolongue, lo que podría llevarnos a racionamientos y a una recesión. Y, finalmente, existe un escenario de oportunidad. Si actuamos con decisión, mientras el mundo enfrenta dificultades, Panamá podría salir de esta crisis más resiliente, con una matriz energética más limpia y con nuevos empleos en el sector de las energías renovables y la movilidad eléctrica. Algo similar a lo ocurrido en 2008, cuando, en medio de la crisis financiera, muchos vieron a Panamá como un refugio y eso nos trajo riqueza al país. Brindemos esas condiciones a las inversiones nacionales y extranjeras.

Panamá frente a la tormenta petrolera:  hora de elegir entre supervivencia y liderazgo
Paneles solares o autoconsumo.

Esta crisis no será solo de precios; es una situación que pondrá a prueba el carácter nacional. En Panamá tenemos la ventaja de haber avanzado en el sector de las energías renovables y la eficiencia energética, lo que nos brinda una oportunidad para que nuestros profesionales de diferentes ramas, también ingenieros e ingenieras impulsen este desarrollo. Debemos dejar de quejarnos por los altos costos y empezar a ver esta coyuntura como una oportunidad.

Ahora es el momento de actuar, de hacer crecer el sector logístico y de aprovechar los recursos del Canal mientras los precios no superen los $150 por barril y se generen efectos más severos, como limitaciones en el acceso al combustible. Es el momento de liderar la transformación energética en la región. Todo está en nuestras manos y depende de las decisiones que tomemos hoy.


LAS MÁS LEÍDAS

  • Noches sin silencio: vecinos denuncian exceso de ruido en fiestas en la Casa de la Municipalidad. Leer más
  • PASE-U 2026: lo que debes saber del primer pago del Ifarhu y cuándo será. Leer más
  • Meduca lanza jornada nacional de ‘Escuela para Padres 2026′ en todo el país. Leer más
  • Río Indio: Canal de Panamá prepara licitación para administrar megaproyecto hídrico. Leer más
  • Victoria vecinal en el Casco Antiguo: alcalde Mizrachi confirma que comercios ocupaban plazas sin pagar. Leer más
  • Planilla de la Unachi: profesores ganan más que el presidente de la República, incluida la rectora. Leer más
  • Denuncian ante la Fiscalía Anticorrupción a la representante de Ancón, Yamireth Batista. Leer más