En nuestro campesinado se bautiza un caserío con el nombre de una especie vegetal, un manantial o la impronta indígena.
A raíz de la secuencia sísmica que sacudió y sacude el centro del país, parajes alejados del foco mediático irrumpieron en la crónica informativa.
Examinemos topónimos singulares, joyas de la toponimia interiorana donde convergen la lexicología y la cobertura territorial:
Arenas (Veraguas): nombra las extensas playas de arena oscura de Mariato, poblado que resultó incomunicado tras el colapso de sus pasos vehiculares.
Búcaro (Los Santos): término colonial para la arcilla de vasijas y nombre del árbol sombreador (Erythrina). Puerto pesquero de Tonosí donde se embraveció el mar.
Cambutal (Los Santos): abundancia del caracol cambute. Una de las comunidades más sureñas del país, sufrió severas grietas en su vía de acceso litoral.
Chepo de Las Minas (Herrera): combina una voz indígena autóctona (Chepo) con la referencia a las antiguas labores mineras coloniales. Es un caserío montañoso afectado por desprendimientos en El Montuoso.
Chupá (Los Santos): deriva del término ganadero chupadero (manantial donde el ganado bebe agua limpia). Corregimiento de Macaracas resguardado por el imponente cerro homónimo.
El Calabazal (Herrera): abundancia del árbol de calabazo (Crescentia cujete), pilar de las tradicionales totumas. El sismo se ensañó contra viviendas de quincha.
El Capurí (Herrera): voz indígena de precordillera; corregimiento de Los Pozos y punto clave de articulación vial.
El Copé (Coclé): nombrado por el árbol copé (Clusia rosea), especie resinosa de montaña. Enclavado en la cordillera**,** reportó deslizamientos en sus trochas.
El Guanábano (Los Santos): frutal autóctono (Annona muricata) usado por arrieros para nombrar sus parajes de descanso. Poblado campesino del valle de Tonosí.
El Tallo (Los Santos): la metonimia agrícola usa «tallo» para las cepas de plátano que delimitaban linderos. Caserío montañoso que sufrió grietas en sus caminos.
Guaniquito (Los Santos): diminutivo de Guánico (topónimo indígena fluvial). Caserío del alto valle de Tonosí golpeado con fuerza por el sismo.
La Tronosa (Los Santos): retumbo similar a un trueno que produce el viento al golpear sus acantilados. Reserva forestal de Tonosí en cuyos cerros se registraron deslizamientos.
La Zumbona (Herrera): nombre onomatopéyico dado por el zumbido del viento en las grietas de la serranía de Los Pozos. El poblado sufrió rajaduras en estructuras de quincha y deslaves en sus trochas.
Los Comejeles (Los Santos): inmortaliza la variante dialectal campesina para los nidos de termitas (comejenes). Responde a la lateralización de la nasal final, mediante la cual el habla rural sustituye la n por la l, fijando en la cartografía oficial la pronunciación popular.
Los Pozos (Herrera): por los alumbramientos de agua subterránea indispensables en sequía. Cabecera del municipio de Los Pozos, cercana al epicentro.
Malena (Veraguas): forma sincopada del nombre Magdalena que identifica a una comunidad pesquera célebre por la conservación de tortugas marinas y afectada por la pérdida de caminos.
Mariato (Veraguas): honra al cacique que dominaba el golfo de Montijo en el siglo XVI. Epicentro de la emergencia por sus numerosos agrietamientos viarios.
Mogollón (Los Santos): poblado en torno al cerro pequeño de cúpula redondeada en cuyo honor se bautizó la pieza cumbre de la cumbia tradicional santeña («Mogollón»). Corregimiento de Macaracas, cuyos accesos sufrieron derrumbes.
Ocú (Herrera): de probable origen caciquil (Ocuu) o fitonímico (árbol de balsa), es escenario del folclore. En sus zonas rurales se registraron grietas en viejas casonas.
Pitaloza Arriba (Herrera): combina pita (planta textil) y loza (barro para quincha). Comunidad de Los Pozos más cercana al epicentro de la sacudida de magnitud 7.7.
Ponuga (Veraguas): voz de la hidronimia indígena ancestral aplicada a su río**. Es** un paso vial estratégico hacia la península, que requirió inspección de viaductos.
Quebro (Veraguas): proviene de la geografía costera llena de «quiebras» y acantilados, donde el oleaje choca con fuerza. Poblado afectado por deslizamientos en sus carreteras.
Toabré (Coclé): nombre del cacique guerrero que resistió en la serranía coclesana. Comunidad montañosa donde los deslaves obstaculizaron el paso agrícola.
Tonosí (Los Santos): inmortaliza al cacique que gobernaba el fértil valle a la llegada española. Importante zona agrícola estremecida intensamente por las réplicas.
Torio (Veraguas): voz indígena ligada a las corrientes de agua de la serranía. Poblado costero cuya vía principal sufrió severas fracturas asfálticas.
Nuestra cartografía rural es un catálogo vivo de biología, historia nativa, geomorfología, hábitos dialectales y patrimonio musical. Cuando el periodismo registra la noticia de un temblor en Pitaloza Arriba, en La Zumbona o en Mogollón, nombra la memoria histórica y la voz profunda con la que el compatriota raigal dialoga con su tierra.
El autor es periodista y filólogo.


