El queso nació hace más de 8,000 años (en el período Neolítico) como un descubrimiento accidental de los pobladores de aquella época, al guardar leche en recipientes artesanales hechos con estómagos de cabras. Desde entonces, el queso ha sido consumido por el hombre a lo largo de las diferentes civilizaciones. Por ejemplo, para el filósofo griego Epicuro, nacido en la isla de Samos y propulsor de la corriente filosófica conocida como el hedonismo, el queso representaba un lujo máximo dentro de una dieta austera. Epicuro consideraba que un trozo de queso era capaz de convertir una comida ordinaria y sencilla en un auténtico banquete para una familia humilde y necesitada.

Paralelamente a esta referencia que se remonta a los orígenes del queso, y como grato recuerdo adicional de los paquines de infancia, Jerry (de Tom y Jerry) es sin duda el máximo exponente de esta pasión ancestral por el queso. Gran parte de las persecuciones con Tom comienzan porque Jerry intentaba llevarles a escondidas a sus amigos un gran trozo de queso sustraído de la cocina.

Por su parte, y más recientemente, el director general del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), Nilo Murillo Robles, productor de queso, fundador y expresidente de la Asociación de Procesadores de Quesos de Panamá (Aproquelpa), se ha visto envuelto en un escándalo por posible conflicto de intereses, falta de transparencia y favoritismo en torno a la adquisición por parte del IMA de 300,000 dólares en queso blanco. Dicha compra cobró mayor notoriedad al coincidir con la emergencia provocada por el terremoto del 9 de octubre pasado. No obstante, el IMA recalcó que el queso adquirido no forma parte de los alimentos secos distribuidos casa por casa en las zonas afectadas por el sismo, por lo que, según afirma Murillo, se trata de una gestión independiente de las acciones relacionadas con la emergencia.

Como dato curioso, Nilo Murillo fundó Aproquelpa en 2017 y la presidió durante la pandemia de covid-19, período en el que el IMA compró también a dicha asociación casi 2 millones de dólares en queso.

En esta ocasión, la compra que se menciona corresponde, según Murillo, a la adquisición regular de quesos frescos nacionales que realiza el IMA como apoyo a la compra de productos nacionales que se utilizan para abastecer las «Tiendas del Pueblo» con productos locales y de calidad a precios accesibles para la población, además de garantizar la colocación de leche grado C en las plantas procesadoras.

Además, el IMA argumentó que la medida responde a una solicitud de junio de 2026 por parte de Aproquelpa para evitar la pérdida de excedentes de leche fresca y estabilizar así el mercado nacional, un programa que, como confirma la entidad, se aplica desde 2017, con el gobierno anterior.

En cuanto al financiamiento, el IMA detalló que el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) trasladó un fondo de B/.1.5 millones para esta operación de compra de queso directa a Aproquelpa, asociación que agrupa entre 19 y 21 plantas queseras y procesadoras que enfrentan situaciones de sobreproducción, según se dijo.

Menos mal que la luna no está hecha de queso; si así fuera, hace tiempo que Epicuro, Jerry o Nilo habrían intentado alguna forma de hacer negocios con ella.

El autor es escritor y pintor.