Exclusivo

La nueva era de la polarización y los paquetes ideológicos

La nueva era de la polarización y los paquetes ideológicos
En tiempos de polarización

En medio de los procesos electorales que se están suscitando en nuestro continente, y con ocasión de ellos, podríamos comenzar con una meditación, tal vez atrasada o hasta anacrónica, en una década en la que crece la crispación política, acerca del más que llamativo proceso de polarización política de nuestros tiempos, caracterizada por la definición de “mantras” en cada uno de los extremos del espectro ideológico, con notorias diferencias respecto de las conocidas y clásicas derechas e izquierdas de los años de la Guerra Fría, y aún más diferente de aquellos bandos de la Asamblea Nacional francesa de los tiempos revolucionarios.

Cualquier adulto mayor de las décadas de los sesenta o setenta, traído a estos días, quedaría sorprendido de que hayan sobrevivido durante tanto tiempo estos radicalismos, en muchos casos con una mayor carga sentimental y subjetiva. Aunque, para quienes vivimos los cambios de los noventa del siglo pasado, da la sensación de que la máquina del tiempo ha dado vuelta atrás y que el muro de Berlín volvió a ponerse en pie.

Sin embargo, como dice el refrán, el diablo está en los detalles: detalles sutiles, pero importantes, que generan diferencias entre ambas posturas políticas —las de antaño y las actuales— a la manera de un menú o de una receta de cocina. Por ejemplo, la visión de cada una sobre asuntos como la producción de energía, el uso de combustibles fósiles, la energía nuclear, las energías renovables o alternativas, el ambientalismo, los derechos de vivienda y propiedad, hasta los incendiarios temas del aborto, los cambios en el lenguaje, la abolición de la institución de la familia en el sentido tradicional, la autopercepción de género, la migración, el racismo, el etnicismo, el animalismo, el veganismo, la nacionalización frente a la liberación de mercados, el globalismo frente a la defensa de las soberanías nacionales, y la lista continúa, al parecer, en un sinfín de “platillos” dentro de cada paquete ideológico.

Tenemos termómetros políticos de escenarios muy relevantes por la longevidad de sus diferencias y conflictos, como es el proceso electoral de la vecina República de Colombia. También se suman las elecciones de Perú, ambos países polarizados. En el primer caso, con una clara diferencia nominativa entre derecha e izquierda que marca el balotaje y da paso a la segunda vuelta.

Es, a la par, un enorme experimento social que propone identificar el nivel de consistencia ideológica del votante; si los promedios políticos de cada bando se han ido extremando más; es decir, si el electorado o los simpatizantes son cada vez más “de hueso rojo” y compran todo, de forma monolítica, el paquete ideológico, así como la posibilidad de que esta pureza discursiva se traduzca en odio al oponente, al opuesto, al contrario. También nos demuestra que, como estrategia electoral, la narrativa no tiene que apelar al público general, sino, más bien, que los discursos vayan dirigidos a buscar distintos nichos de electores fieles.

Sin duda, estas pugnas ideológicas se ven afectadas por los cambios tecnológicos, los cambios en la comunicación y los cambios en el entorno cultural, que han modificado y agudizado aún más las “cámaras de eco”, pasando de aquellas cadenas de televisión con noticias de un tono más bien imparcial a los posteriores canales y medios de prensa con una clara postura y función de voceros de su bando patrocinador, hasta llegar a la actual y masiva producción de información y opiniones en redes sociales, aplicaciones, algoritmos e inteligencias artificiales, utilizadas como instrumentos propagandísticos que sugieren y generan espacios compartidos únicamente por públicos de una misma visión política y refuerzan ese sentido de pertenencia.

Terminaremos observando los resultados de lo anterior, con los notorios ejemplos de países que han dado un golpe de timón hacia la derecha en el continente, como Argentina, Ecuador, Paraguay, Costa Rica, Chile y Estados Unidos; o bien aquellos que se mantienen o se dirigen hacia el lado contrario del espectro político, siempre que ello responda a la voluntad del votante.

El autor es abogado.


LAS MÁS LEÍDAS

  • Coneaupa acredita tres universidades; una es dirigida por hija de la rectora de la Unachi. Leer más
  • Estudio identifica a Darién como epicentro del virus Oropouche en Centroamérica. Leer más
  • Así cumple su condena el exministro Ferrufino: trabajo comunitario en los barrios de Ancón. Leer más
  • De la Contraloría a Santa María: cómo Zenia Vásquez adquirió una propiedad de $732,500. Leer más
  • Consejo de la Unachi se reúne para escoger al rector interino; el vicerrector Académico presenta su renuncia. Leer más
  • Panamá empata 1-1 con Bosnia y Herzegovina. Leer más
  • Capturan a Zenia Vásquez de Palacios, antigua colaboradora de Gerardo Solís y Odila Castillo. Leer más