¿Por qué estás vendiendo tu cuadro? Es una pregunta que hace mucha gente. La respuesta es simple. Se responde con otra pregunta: ¿por qué sacas plata de tu cuenta de ahorros? Porque quiero usar la plata en algo. Debemos tener algo claro. Toda inversión, en algún momento, debe dar un retorno. Ese retorno se puede utilizar o reinvertir si se tiene una mejor oportunidad de inversión. Si invertiste en un terreno, la idea es vender el terreno por mayor valor. Nadie va a preguntar: ¿por qué vendió el terreno?

Lo que pasa es que la pregunta puede tener otra connotación para el arte. Hay quienes compran arte para decorar —un lujo, un gusto— y otros compran arte para invertir. Yo invertí en arte. La ventaja que tiene el coleccionista de arte es que puede decorar su casa con la inversión que realiza.

Cuando comencé a coleccionar arte sabía que era una inversión, pero no conocía los detalles de invertir. Lo que sí tenía y tengo es un título universitario en artes plásticas y en economía. Lo que quise decir con que “no conocía los detalles” es que compré arte sin saber con qué comparar esa inversión. ¿Saben ustedes cuánto tiempo toma que $100 en una cuenta de ahorros al 2% de interés se convierta en $200? 36 años. Usen la regla del 72. Dividan 72 entre el interés que van a recibir y sabrán en cuántos años se duplica su inversión. Si les pagan 5% por su dinero —un plazo fijo—, el mismo se duplicaría en 14.4 años. Ahora tenemos con qué comparar y manejar la inversión que se hace en una cosa u otra, incluyendo la bolsa de valores.

Ustedes dirán: ¿cómo hago yo para saber que al comprar un cuadro de un desconocido el mismo va a generar plusvalía? Si se plantearon dicha pregunta, tienen que saber que están hablando de riesgo. Toda inversión conlleva riesgo.

Pero les digo algo sobre el riesgo: es más manejable de lo que ustedes piensan. El riesgo como concepto no es la parte que les debe preocupar. Les debe preocupar invertir en algo que sea un gusto propio o una corazonada. Su gusto conlleva un nivel de riesgo más elevado, como en todas las cosas, si usted no conoce el producto. Mi falta de conocimiento sobre invertir fue compensada con mi educación en arte. Además, el costo de adquirir y cuidar del arte es accesible versus el costo de adquirir y dar mantenimiento a un terreno o un apartamento.¿Por qué el riesgo de invertir en arte es más manejable de lo que piensan? Particularmente para inversiones menores en las que uno está buscando plusvalía, es fácil diversificar. La diversificación es otra forma de decir que no pongas todos tus huevos en una canasta.

Uno tiene que determinar cuánto tiene disponible para invertir. Son fondos que no cubren gastos del diario vivir, gastos de necesidad. Puedes dejar $1,000 en una cuenta de ahorro que paga 2% y esperar 36 años a que se duplique, o puedes dejar $400 en la cuenta de ahorros e invertir $600 en arte de tres artistas con potencial. Lo más seguro es que los $400 los uses en algo, a menos que seas más que disciplinado.¿Cómo determinas potencial? Tienes que saber que alguien se va a dedicar a hacer arte. El artista que se dedica a hacer arte es porque tiene suficiente talento. Hay excepciones. Pero son eso, excepciones puntuales. Si puedes distinguir talento antes de que alguien evolucione en su arte, mejor para ti. La plusvalía será mayor.

Hay muchos artistas jóvenes que se están dedicando al arte, que ya tienen cierto renombre y tienen mucha trayectoria por delante. Además, con el interés que están pagando las cuentas de ahorro hoy en día, debemos buscar invertir en varias otras cosas. El arte de artistas incipientes y otros con cierto renombre es muy buena opción como parte de un portafolio de inversiones. Usé 2% como ejemplo de interés.

La realidad es que para que su dinero se duplique en una cuenta de ahorros hoy en día tiene que esperar cerca de 100 años. El riesgo de que sus $150 a $1,000 invertidos en obras de arte de un artista joven con algo de renombre genere menos en menos tiempo es ínfimo. Como les dije, solo tienen que saber si el artista se dedica a hacer arte o si es un gusto suyo.

El autor es ciudadano.