El patrimonio histórico de Panamá se enfrenta a una pluralidad de desafíos que limitan el acceso y el conocimiento de la población a su historia y su cultura. Aunque en fechas recientes el enfoque de conservación y restauración se ha concentrado en las iglesias del Casco Antiguo, existen valiosos conjuntos monumentales y edificaciones que merecen igual atención. Sitios como el Fuerte San Lorenzo, Barriles y El Caño merecen de una urgente acción por parte del Estado. El Instituto Nacional de Cultura es de las últimas prioridades gubernamentales, por lo que la consiguiente investigación y mantenimiento de nuestra historia han sido postergadas de forma imperdonable. El resto de nuestro acervo cultural e histórico no es ni la sombra del estado en que se encuentra la conservación de las iglesias del Casco Antiguo, ¿Cuál debe ser entonces la prioridad?
