La Prensa cumple hoy 35 años. Desde 1980, hemos enfrentado la censura, los exilios, las amenazas a la vida y varios cierres llenos de incertidumbre y dolor para nuestros colaboradores y sus familias.



El periódico que no tiene dueños, el diario libre de Panamá, tuvo que reinventarse a partir de 1990 para funcionar en una nueva democracia, cuando antiguos conocidos, e incluso amigos, se transformaron en adversarios y enemigos.



Actualmente, la libertad de expresión y el derecho a la información enfrentan riesgos insospechados, algunos provenientes de los poderes públicos, y otros de los poderes privados nacionales e internacionales.



Las amenazas pueden tomar la forma de demandas civiles temerarias, el cerco económico a los anunciantes, los pinchazos y hackeos de nuestros equipos, y los bloqueos de las instalaciones por camiones.



A pesar de esto, iniciamos una nueva campaña de rechazo y repudio a las dictaduras y a la corrupción. Nuestra tarea es la de salvaguardar la democracia y el Estado de derecho con la verdad. Gracias, Panamá, por estos primeros 35 años, y por hacernos tu diario libre.