En los últimos días de cada año que termina y que da inicio al próximo, como seres humanos pensantes, reflexionamos sobre nuestro “yo interior” y sobre nuestro entorno. Hoy escribo estas cortas líneas sobre mi entorno con relación a la educación, formación y capacitación.

Estoy seguro de que cada panameño tiene expectativas para este 2019, similares y/o diferentes a las que compartiré.

Educación Básica General y Media: quiero que los docentes, más allá de parar clases, por reclamar derechos (lo que está bien, me refiero a reclamos de derechos), se sienten en mesas de trabajo donde se hable de la mejoras en el perfil de cada uno de ellos, pues cualquier persona no puede ser docente, ya que hablamos de la persona que formará las mentes de niños y jóvenes. Muchos de mis grandes aprendizajes de vida fueron gracias a grandes pero humildes maestros y profesores, que siempre reclamaron sus derechos y los obtuvieron, pero no perdían una hora de clases con sus estudiantes.

Formación Técnica y Profesional: el mercado laboral exige muchas profesiones técnicas, lo que quiero es un subsistema de formación técnica y profesional debidamente establecido, con currículo actualizado, instructores conocedores de la realidad del campo de trabajo, pues deben provenir de allí, con años de experiencia y vinculados al medio de forma permanente. Además, un Marco Nacional de Cualificaciones elaborado, validado y vigente. Y finalmente, institutos técnicos especializados en formación de áreas que requiere el sector productivo, y un Inadeh con un proceso de reingeniería integral e inversión en sus estructuras físicas y equipos técnicos.

Formación universitaria: nuestra formación al nivel superior no escapa a una realidad de desfase, y por eso quiero una formación actualizada y de acuerdo a los perfiles requeridos por las empresas privadas y públicas del siglo XXI. Se reitera aquí la necesidad de la selección de los perfiles de los profesores universitarios, pues no todos los que ostenten títulos y docencia superior, son los que pueden ser docentes universitarios; los docentes deben ser profesionales socialmente responsables, que escriban artículos, que participen de procesos de investigación y que aporten a la sociedad donde se desenvuelven e interactúan.

El futuro del trabajo demanda cambios en la educación, formación y capacitación que harán la diferencia para las futuras generaciones en el proceso actual de formación. La inversión en educación sigue siendo el factor clave de mejora de las sociedades, hecho que se refleja con revisar la historia de los países que son hoy mencionados como de referencia en el desarrollo de la educación.

No escribo estas expectativas a Papá Noel ni a Santa Claus, las escribo para cada panameño y panameña que podemos aportar desde nuestros escenarios donde nos desenvolvemos, pues este tema no es de unos cuantos, ni del gobierno, ni de partidos políticos, ni sindicados, ni oenegés, ni organismos multilaterales, es un tema de todos los que tenemos este “cielo panameño” como techo.

Como cristiano creyente, sí pido a Dios que dé sabiduría a los que serán candidatos en las próximas elecciones (en todos los cargos) par que al finalizar este año, reflexionen y si en ese proceso se dan cuenta de que no están interesados en hacer lo que necesita el país, porque tienen que responder a intereses de partidos, económicos, propios u otros, que den la oportunidad a otras personas que sí estarían dispuestas. Sé que muchos no estarán de acuerdo con este planteamiento, pero la historia de otras sociedades también ha demostrado que es posible cuando se establecen políticas públicas y políticas de Estado, más allá de periodos gubernamentales.

Y como se concluyó en el informe de la Alta Comisión de Política Pública de Empleo en Ocupaciones Técnicas y Profesionales (2014), donde se reunieron todos los actores relacionados con la formación técnica y profesional, en su Acción 2.1 : Reducir la injerencia político – partidista en la dirección y gestión del Inadeh y reforzar su autonomía financiera. Tomo esto como ejemplo de un proceso de diálogo social con resultados, pero que debería ser aplicado a todos los niveles del sistema de educación (Básica General, Media, Formación Técnica y Profesional, Formación al nivel Superior-Universitario); la reducción de la injerencia político-partidista solo se logrará con procesos de diálogo social con todos los actores involucrados, y con la creación de políticas de Estado que sobrevivan a los términos de gestión de gobiernos cada cinco años.

Estas son mis expectativas que comparto, y que en las próximas elecciones podré aportar con el ejercicio del derecho al sufragio, optando más que por partidos, por candidatos integrales, con planes de trabajo coherentes, objetivos, medibles y que puedan ser alcanzables en un periodo de gobierno.

Feliz término de año 2018 e inicio de año 2019, a cada hombre y mujer que trabaja y aporta cada día a este país, desde la humildad de su realidad, como parte de esta sociedad panameña.

El autor es ciudadano