“La coalición militar y política continental Escudo de las Américas (Shield of the Americas) es liderada y jefaturada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump”.
Contrario a lo que se supone que es Shield of the Americas, esta confederación de gobiernos de derecha no es una unión temporal de naciones para combatir el narcotráfico en América; es, en realidad, una alianza estratégica geopolítica para concretar la “Estrategia de Seguridad Nacional y Corolario Trump”, conocida coloquialmente como “DonRoe”, o la reviviscencia de la doctrina de “América para los americanos” del “Norte revuelto y brutal”, que convierte a los países latinoamericanos en “repúblicas bananeras” y “patio trasero” de Estados Unidos de América.
Otras características del pacto de las Américas son que no es entre pares iguales, sino de subordinación al imperio; es ideológicamente de ultraderecha y de carácter geopolítico para contrarrestar la presencia comercial y económica de la República Popular China en “nuestra América” y, de paso, combatir al “enemigo interno”, esto es, las luchas democráticas de los pueblos latinoamericanos.
La ejecución del dominio geoestratégico del gobierno fascista-supremacista blanco de Donald Trump en Latinoamérica se originó con la creación del ente militar terrorista o de “condicionamientos geográficos de la política”, el 7 de marzo de 2026, en Coral, Florida, convocada por el presidente estadounidense con el objeto de implementar la nueva doctrina “DonRoe”.
Además del gobierno de Estados Unidos, fueron convocados 13 mandatarios latinoamericanos, incluyendo al “dictador” de Panamá, cuyos gobiernos tienen como principal característica ser regímenes conservadores. En la reciente gira del procónsul yanqui, Marco Rubio, por Sudamérica fueron incorporados los gobiernos de corte derechista de Ecuador y el Perú fujimorista. Es decir, el 43 % de los países del continente forman parte de la Alianza del terror y subordinación.
Tratándose de un acuerdo multilateral, cabe preguntar al jefe de la política exterior panameña, es decir, al señor José Raúl Mulino Quintero: ¿cuáles son los fundamentos legales y constitucionales utilizados para vincularse a este peligroso sometimiento militar a la geopolítica imperialista estadounidense?
Si es un tratado, tendría visos de inconstitucionalidad e ilegalidad porque estaría violentando, entre otros, el artículo 310 de la Constitución y el artículo V del Tratado de Neutralidad.
Finalmente, el convenio que nos subordina a la nefasta alianza militar geopolítica norteamericana —Shield of the Americas—, ¿ya fue presentado a la Asamblea Nacional?
El autor es abogado y analista político.


