Regístrate para recibir los titulares de La Prensa en tu correo

Exclusivo Suscriptores

El cacique que aporreó al arcángel

En la gestión de residuos en Panamá, es una rareza que la ciencia logística derrote a la desidia oficialista. Mientras en el municipio de Arraiján el servicio privado se gestiona con lógica de suscripción, en el municipio de San Miguelito ha caído en un agujero negro.

En Arraiján, cuyo nombre honra a un cacique del siglo XVII, el gestor es una empresa privada que opera bajo una lógica financiera similar a la suscripción del New York Times o La Prensa. Funciona con un flujo de caja adelantado mediante bonificaciones por suscripción anual. Su sistema de cobro in situ, puerta a puerta, y el vínculo a la facturación eléctrica eliminan o atenúan la víbora de la morosidad. Es un contrato social crudo, pero efectivo, basado en el criterio técnico. El funcionario local no tiene injerencia en la ruta ni en el mantenimiento de una flota privada, que es monitoreada por GPS.

En ambos municipios, con suerte opuesta, han estado al frente empresas colombianas. ¿Por qué una ha tenido éxito y la otra ha fracasado? ¿La nacionalización de la operación en San Miguelito tendrá sostenibilidad financiera y limpiará el municipio?

¿Por qué dos empresas con igual ADN obtienen destinos opuestos? ¿Por qué Mulino opta por nacionalizar la basura cuando otros países nacionalizan el oro, el molibdeno, el litio y otros minerales?

El contraste con San Miguelito es pavoroso. Esta lata de sardinas arcangelical posee una densidad de seis mil trescientos habitantes por kilómetro cuadrado, cuadruplicando la de Arraiján. Es una colmena humana que culmina en la cumbre del cerro Cocobolo, a trescientos sesenta metros de altura, en cuyas calles deterioradas y veredas imposibles los camiones grandes son obstáculos inútiles. La empresa anterior sucumbió ante una morosidad de cuarenta millones de dólares y la falta de equipos especializados. Una ciudad con esta verticalidad requiere la ciencia aplicada en Singapur mediante el uso de minicompactadores y vehículos livianos a prueba de espacios escarpados, o incluso el uso de drones para supervisión logística.

En lugar de innovación, San Miguelito recibe la intervención de la Autoridad de Aseo, una entidad con un expediente miserable en la capital. La casa pierde y se ríe, mientras se nacionaliza el fracaso. La Autoridad es la gestora de Cerro Patacón, sitio en peligro permanente de colapso que funciona como su mayor espejo. Con una deuda, sobre todo del espacio residencial, que ronda los ciento dieciocho millones de dólares y un recaudo mensual de apenas dos millones, la institución es un agujero negro contable. Donde entra lo oficial, renace el clientelismo como una tragedia de corrupción donde el desperdicio es oro para los operadores políticos, aunque no se recoja.

Ese Miguelito, municipio cincuentón, es de factura hebrea, arcángel, y lo trajo Balboa, quien celebró que arribara a nuestro Sur el día de los arcángeles, en 1513. ¿Vale un milagro para limpiar ese espacio o mejor la ciencia logística aplicada en la tierra del cacique Arraiján?

El Arcángel hoy no evoca protección, sino una advertencia de epidemia inminente bajo un manejo estatal sin ciencia. Mientras el Cacique Arraiján aporrea al olvido con gerencia y cobro agresivo, el Arcángel está atrapado en una densidad de basura e impunidad. ¿Quién podrá defendernos?

El autor es periodista y filólogo.


LAS MÁS LEÍDAS

  • Jubilados y pensionados: Todo lo que debe conocer para recibir los Cepanim. Leer más
  • Técnico de Bolivia dice que la selección de Panamá es ‘de muchísimo respeto’. Leer más
  • Riccardo Francolini pactó un acuerdo de pena, para librarse del juicio de los sobornos de Odebrecht. Leer más
  • Agroferias del IMA: puntos de venta para este miércoles 21 de enero. Leer más
  • Juan Diego Vásquez denuncia deudas millonarias y contratos en el aire en el manejo de la basura en San Miguelito. Leer más
  • Becas Ifarhu: beneficiarios tienen hasta fin de mes para entregar requisito clave. Leer más
  • Se cae licitación de basura en San Miguelito: consorcio no cumplió requisitos. Leer más