Según el Cuadro 14 del Boletín de la Encuesta del Mercado Laboral de septiembre de 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), en 2025 se generaron 73,733 nuevos empleos formales; el 86% de ellos en el sector privado. Estas cifras rompen un ciclo histórico de 12 años (2012-2024), durante el cual la generación de empleo formal y los mayores aumentos salariales fueron exclusividad del Estado, financiados con deuda.
A pesar del aumento en la tasa de desempleo al 10.4% y la pérdida de 21,734 empleos formales agrícolas —la mitad de ellos en Bocas del Toro y la Comarca Ngäbe-Buglé— entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, los otros sectores de la economía generaron 95,467 nuevos empleos formales privados, demostrando una importante recuperación de la confianza en el clima de inversión privada en el país.
Entre 2012 y 2024, solo el Estado generó empleo formal, con plata prestada
Entre 2012 y 2024, 24,174 asalariados perdieron sus trabajos, pero se agregaron 63,044 funcionarios y 264,153 informales a la economía. Cada asalariado que perdió su empleo en ese lapso fue reemplazado por tres funcionarios y diez informales. Los ocho sectores que aportan el 70% de los empleos en el país generaron, como bloque, 100% de empleo informal.
En ese período, la deuda externa pasó de $14,567 millones a $53,736 millones, un incremento de $39,169 millones, lo cual hizo posible que los mayores aumentos salariales se dieran en el sector público, incluyendo un aumento de 96% en Educación, 65% en Salud y 55% en Administración Pública, al tiempo que el salario promedio en la economía aumentó 43%, de $514.90 a $734.00.
Este patrón se acentuó en el período 2019-2024, cuando la empresa privada perdió 44,261 empleos formales, pero se agregaron 19,409 servidores públicos y 28,372 informales a la economía.
Este ciclo de 12 años fue posible por nuestra “tóxica” adicción al endeudamiento, al punto de que en 2025 el servicio de la deuda ($3,019 millones en intereses) fue mayor que los ingresos recibidos de la operación del Canal ($2,965 millones). En otras palabras, “los aportes del Canal no alcanzaron ni para hacer el pago mínimo de la tarjeta de crédito”.
La confianza comenzó a mejorar en la segunda mitad de 2025
Esta dinámica laboral cambió en 2025, como resultado de un mayor dinamismo económico y de una mayor confianza en la economía a nivel interno. Los financiamientos bancarios al sector productivo aumentaron 9% con respecto a 2024; el consumo mensual en el segundo semestre fue $100 millones mayor que en el primero; la recaudación fiscal aumentó 13.4%; las ventas de automóviles se incrementaron 10.8% en comparación con 2024; y MITRADEL tramitó 11% más contratos laborales que el año anterior. Hoy hay más trabajadores formales en la empresa privada que nunca en la historia: 892,567.
Estas tendencias se mantienen en 2026. Los financiamientos bancarios al sector productivo en el primer trimestre subieron 11% con respecto al mismo período del año pasado; el consumo aumentó 9%; y MITRADEL tramitó 25% más contratos laborales en el primer trimestre del año que en el mismo período de 2025.
También mejora la confianza a nivel internacional
Estos indicadores de confianza en la economía interna se suman a la importante mejora en el índice de riesgo país, recientemente anunciada por el Presidente de la República, que coloca a Panamá como uno de los países más seguros para invertir en Latinoamérica.
Según la medición de abril de 2026 del Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI), elaborado por JPMorgan Chase & Co. y conocido como riesgo país, los bonos panameños se cotizan como los cuartos más seguros de Latinoamérica, solo superados por los de Chile, Paraguay y Uruguay. En octubre de 2024 estaban en el puesto nueve.
2025: ¿coyuntura o inicio de una tendencia?
El año 2025 rompió un ciclo caracterizado por el Estado como generador exclusivo de empleo formal, financiado con deuda. La evidencia estadística es clara y verificable. La pregunta es: ¿será sostenible?
En 2019, el desempleo fue 7.1%; entraron al país $4,392 millones de Inversión Extranjera Directa (IED); MITRADEL tramitó 378,495 nuevos contratos laborales; pero la economía solo agregó 52,040 nuevos empleos, todos informales. De hecho, se perdieron 1,545 empleos formales privados.
En 2025, el desempleo fue 10.4%; ingresaron $905 millones de IED; Mitradel procesó 309,610 nuevos contratos; y se agregaron 73,733 nuevos empleos formales, de los cuales el 86% correspondió al sector privado. La confianza parece estar creciendo a nivel interno. Solo el tiempo dirá si se trata de una tendencia.
El autor es asesor empresarial


